El gobierno reportó un importante golpe al narcotráfico en el departamento de Beni, tras el secuestro de más de 614 kilogramos de cocaína –entre pasta base y clorhidrato– durante un operativo ejecutado en la localidad de San Ramón, según informó el zar antidrogas, Ernesto Justiniano.
El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas calificó el hecho como un operativo con resultados “concretos, verificables y de alto impacto” contra estructuras del narcotráfico en una zona considerada hostil, llevada adelante por la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn).
“El día de ayer (viernes), en el departamento de Beni, el Estado boliviano obtuvo un resultado concreto, verificable y de alto impacto en la lucha contra el narcotráfico”, señaló la autoridad, destacando que la intervención reafirma la capacidad operativa del gobierno boliviano y fortalece su presencia en una región que, según expertos, es enclave del control territorial del tráfico de estupefacientes a nivel regional.
Según explicó Justiniano, el ingreso al lugar se efectuó con consentimiento voluntario, procediendo a la revisión y requisa del domicilio, tras lo cual fue posible el hallazgo de ingentes cantidades de droga almacenada alrededor de la vivienda.
“Con consentimiento voluntario, se procedió al ingreso, revisión y requisa del domicilio, logrando identificar grandes cantidades de droga almacenadas en bolsas de nylon y tipo yute, distribuidas en varios lugares del lugar”, suscribió el viceministro.
El resultado fue el secuestro de 549 paquetes tipo ladrillo con un peso total superior a 614 kilogramos de cocaína. Esto, según el zar antidrogas del presidente Rodrigo Paz, representa un “golpe directo” a estructuras criminales vinculadas al narcotráfico. Realizadas las pruebas de campo, se confirmó que la sustancia tratada era clorhidrato de cocaína y pasta base.
Asimismo, se procedió a la aprehensión de una persona, quien luego fue puesta a disposición del Ministerio Público junto con la sustancia incautada.
ZONA DE ALTO RIESGO
La operación fue ejecutada en una zona considerada de alto riesgo, razón por la cual el personal policial actuó con criterio operativo, priorizando la seguridad e integridad de los efectivos, la población civil y la evidencia, lo que se traduce en una exfiltración táctica que no comprometió la continuidad de la investigación.
En palabras de Justiniano, “este resultado no es producto del azar ni de la improvisación, sino una consecuencia de decisiones de Estado orientadas a recuperar presencia territorial y fortalecer la inteligencia operativa”. En declaraciones a la prensa, aseveró que “no hay espectáculos ni filtraciones, sino procesos serios, inteligencia y resultados” en el tema de la lucha contra el narcotráfico.
