InicioSeccionesOpiniónLas habilidades socioemocionales en la edad preescolar

Las habilidades socioemocionales en la edad preescolar

Anel Jhoana Quisbert Mendoza

Durante muchos años la educación inicial priorizo el desarrollo de habilidades cognitivas como la lectura, la escritura y la aritmética; sin embargo, en la actualidad se reconoce que el aprendizaje integral solo es posible cuando se atiende de manera equilibrada, en función del desarrollo cognitivo y socioemocional. En la edad preescolar los niños y niñas se encuentran en una etapa determinante para el desarrollo de la autonomía, la comunicación, la convivencia y la construcción de la identidad. En este periodo el cerebro presenta una alta capacidad de adaptación y cambio, las experiencias diarias como el juego, la interacción social, el acompañamiento emocional influyen directamente en la forma en la que comprenden el mundo y su entorno.

Como maestra de educación inicial sostengo que la estimulación constante y las habilidades socioemocionales no son un complemento del currículo sino son fundamentos para favorecer el desarrollo del proceso educativo. Educar desde una visión holística implica reconocer que el bienestar emocional es un pilar fundamental del aprendizaje significativo. Así, la neurociencia ha demostrado que el cerebro infantil en esta etapa se desarrolla con la interacción constante con el entorno (Daniel Siegel 2012). Las experiencias tempranas influyen en la organización cerebral gracias a la neuroplasticidad, es decir la capacidad del cerebro para crear y fortalecer conexiones neuronales a partir de las vivencias emocionales y sociales.

Cuando los niños y niñas, crecen en entornos donde sus emociones son escuchadas y comprendidas, se fortalecen funciones ejecutivas como la atención, el control de impulsos y la memoria, todos esenciales para la convivencia de la enseñanza y aprendizaje escolar. En cambio, en ambientes carentes de contención emocional se pueden generar dificultades en la autorregulación y la adaptación social, destaco.

Paralelamente los avances subrayan, según Vygotsky (1978), que el aprendizaje se construye a través de la interacción con otros, resaltando el rol del entorno y de los vínculos afectivos para el desarrollo integral del niño, niña que aprende a sentir, que también es aprender a pensar.

El rol del maestro en la edad preescolar va más allá de transmitir conocimientos, ya que modela y orienta al desarrollo del bienestar socioemocional y para ello mencionemos algunas estrategias pedagógicas:

  1. a) Autoconocimiento emocional: permite al niño, niña comprender lo que sienten y regula sus respuestas, fortaleciendo la autoestima y la resiliencia.
  2. b) Empatía y Convivencia: la empatía se favorece con la incorporación de juegos, actividades, el diálogo y las experiencias compartidas basadas en el respeto y la solidaridad. c) Resolución de conflictos: los conflictos cotidianos son oportunidades de aprendizaje, reflexionando sobre lo ocurrido, expresando sentimientos y buscando soluciones, lo que fortalece el lenguaje.
  3. d) Bienestar mental: paralelamente, los avances recientes incorporan rutinas de calma, respiración consciente, momentos de silencio y los juegos libres contribuyen a la autorregulación emocional del equilibrio mental y la creatividad.
  4. e) El rincón de la calma como espacio de autorregulación de conducta. Estas prácticas fortalecen la confianza y una convivencia sana en el aula.

En conclusión, trabajar para el bienestar y el desarrollo de las habilidades socioemocionales en la edad preescolar significa construir las bases para la enseñanza y aprendizaje para la vida. Cada experiencia socioemocional positiva deja huellas profundas para el desarrollo personal y social. Educar el corazón es una tarea esencial de la educación inicial, para formar personas empáticas, resilientes y perseverantes.

Artículo anterior
Artículo siguiente
ARTÍCULOS RELACIONADOS
- Advertisment -

MÁS POPULARES