Iniciado el tiempo litúrgico de Adviento que antecede a la Navidad, el secretario general de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) y obispo de El Alto, Giovanni Arana, señaló que debe significar para la población un “despertar” ante las “realidades de oscuridad” que atraviesa el país, como la indiferencia hacia la religión, la normalización de la violencia y la confrontación.
“Vamos viviendo en el país muchas realidades de oscuridad: divisiones, situaciones de marcada violencia, enfrentamientos entre bolivianos, corrupción y poca preocupación por las necesidades de nuestro pueblo que sufre. Son realidades que necesitan ser iluminadas y cambiadas”, manifestó Arana ayer, durante su homilía dominical desde la Basílica Menor de San Francisco, en la sede de gobierno.
El obispo señaló que es necesario asumir “compromisos claros y concretos” para que el país pueda superar las “realidades de oscuridad” que está atravesando, pues este tiempo no es solamente una antesala a las fiestas navideñas, sino una oportunidad de conversión, sobriedad y reflexión, una ocasión para “revestirse de Jesucristo”.
“¿De qué necesitamos despertar en este Adviento?”, cuestionó Arana, explicando que se debe “despertar de la indiferencia que normaliza la pobreza, el sufrimiento y la violencia, despertar de la indiferencia ante el grito de la naturaleza, la indiferencia hacia Dios, la apatía por la situación del país, del poco compromiso con buscar compromisos y diálog
