“Para la selección de Bolivia, ganar la clasificación para el Mundial del 94 fue como llegar a la luna”. Galeano.
“El fútbol se juega con la mente; tus pies son solo herramientas” (celebre esta frase). Pensaba escribir este artículo hace muchos años, porque fui testigo y estaba al tanto de esta fase previa –poco conocida y/o desconocida en el país–, que fue determinante para la clasificación de la selección boliviana de fútbol a la copa del mundo USA 1994, y se trata de la dimensión psicológica del fútbol; hoy se dio la oportunidad.
Azkargorta fue contratado el 18 de noviembre de 1992 como DT de la selección boliviana de fútbol. Una de las primeras tareas que realizó fue solicitar la aplicación de un test de autoestima, al equipo de la selección nacional de fútbol. Para ello, acudió a la Carrera de Psicología de la Universidad Mayor de San Andrés. En esos años, dirigía el psicólogo Bismark Pinto, y la tarea específica fue encomendada, al docente Javier de la Riva, quien se encargó de aplicar la prueba. En varias conversaciones que sostuve con este último –posterior a la clasificación al mundial–, me explicó cómo se procedió; además, le hice saber la intención de escribir un artículo de opinión. El resultado global que presentaban los jugadores fue negativo: “baja autoestima”, nada alentador, por cierto. Sin embargo, se pondera el trabajo preliminar del DT, de saber acerca de las personas de su equipo en la dimensión psicológica, en el contexto del futbol boliviano. Un aspecto valioso de Azkargorta que marcaba la diferencia como estudioso del deporte.
El testimonio: el director de la Carrera de Psicología después de los triunfos de la selección boliviana como visitante al equipo de Venezuela de 7-1 (18 de julio de 1993), y de local de 2-0 a Brasil (25 de julio de 1993) por las eliminatorias de la copa del mundo USA 1994, invitó al DT Azkargorta a una charla en la Carrera de Psicología. Bismark Pinto me llamó por teléfono para indicarme que en mi aula asignada se daría la charla respectiva (piso 9 monoblóck central UMSA). Por la efervescencia que vivía el país, gracias al futbol, docentes, estudiantes y público en general llenó el curso de inmediato.
Al inicio de la charla Azkargorta expresó: que uno de los problemas que tenía Bolivia era el complejo de inferioridad. Cómo, por un grupo de irresponsables se va endilgar a todo un país de ser impuntual. Se refería al prejuicio de la “hora boliviana”.
El DT lo decía sin pelos en la lengua y cuestionaba así: con relación a los futbolistas, el test de autoestima y el complejo de inferioridad, Azkargorta señaló el nombre y apellido del deportista y describió en estos términos: si el jugador “X” estuviera en Chile, lo pondrían en un pedestal para exportarlo a Europa, pero como está en Bolivia, le dicen que es un borracho, mujeriego, etc., etc. (En este artículo, no se indica el nombre del jugador para proteger su identidad).
Al final de la plática, se abrió un espacio a las preguntas. Mi persona forjó una pregunta ilógica pero no inocente: ¿cómo se hizo el “lavado de cerebro” al seleccionado para ganar esos partidos de futbol? La respuesta de Azkargorta fue irónica: que no se trataba de una tintorería. La respuesta generó una reacción graciosa en el auditorio. Y luego hubo otras preguntas y respuestas.
La baja autoestima se puede corroborar en una de las preguntas del periodista Carlos Mesa, al DT. ¿Cuál era la valoración del jugador boliviano sobre sí mismo cuando tú lo conociste? Azkargorta reveló: “Era baja”. Se refería a la baja autoestima por las condiciones laborales adversas en la que se encontraban los jugadores. La correlación de la “baja autoestima” con “el complejo de inferioridad” es necesario exponerlo brevemente: la autoestima baja, significa sentirse menos con relación a los otros. Y el complejo de inferioridad se refiere a un conjunto de sentimientos y afectos que determinan un mapa cognitivo de infravaloración y autonegación. Porque uno se mide con parámetros externos y criterios foráneos; es decir, es un auto quebrantamiento.
Las categorías de complejo de inferioridad y complejo de superioridad, fueron establecidas y desarrolladas por el austriaco Alfred Adler, quien definió: “el sentimiento de inferioridad anormal ha adquirido el nombre de complejo de inferioridad”. En el campo sociocultural, el complejo de inferioridad como categoría, fue recreada en el contexto africano como la dominación cultural y mental por Frantz Fanon; entre otras ideas esenciales, relacionaba el complejo de inferioridad con la ausencia de futuro. De otro modo, estamos hablando de la formación de la personalidad del jugador; y la psicología como estudio de la psique humana en relación a las condiciones histórico-sociales que viven los sujetos.
Entonces, cuál fue la filosofía en sus propios términos de Azkargorta: “futbolsofía”. Hacemos referencia a tres ideas, según Oscar Soria ex árbitro de la FIFA que también conoció e interpretó al DT: primero, para transformar el futbol hay que transformar la mentalidad del boliviano; dos, trabajar en las divisiones inferiores; y tercero, no sólo trabajar en el aspecto, técnico, táctico, estratégico y físico, sino también en lo psicológico. En otras palabras, Azkargorta era sistemático porque tomaba en cuenta la preparación física, la medicina deportiva, la nutrición del jugador que antes que nada es persona, y lo anímico. El DT tenía una visión integral del futbol. Valga como homenaje a Xabier Azkargorta, también a Bismark Pinto y Javier de la Riva que ya no están, pero fueron parte de este testimonio.
El autor es docente-investigador de la carrera de Ciencias de la Educación, UMSA.
