A tiempo de reconocer el triunfo de la democracia en Bolivia, la Defensoría del Pueblo expresó su auguro de que el nuevo gobierno, electo por la voluntad soberana, oriente su gestión en favor de las poblaciones en situación de vulnerabilidad.
“La Defensoría del Pueblo exhorta a las nuevas autoridades a promover un gobierno comprometido con la defensa de los derechos humanos, priorizando políticas públicas que garanticen el bienestar, la igualdad de oportunidades y la dignidad de todas las personas”, se lee en un pronunciamiento emitido ayer.
La entidad defensorial auguró que la nueva gestión busque el bienestar de “todos los bolivianos” saludó al pueblo boliviano por la elección democrática de sus nuevas autoridades, destacando que nuevamente se demostró el ejercicio de su derecho al voto de manera “libre y pacífica”.
Asimismo, señaló que “valora la madurez cívica y el espíritu participativo que caracterizan a la ciudadanía boliviana, pilares esenciales para fortalecer el Estado democrático y de derecho”, toda vez que la elección de gobernantes “refleja el compromiso del país con la democracia y la búsqueda permanente de convivencia pacífica, justicia y equidad”.
Por su lado, el exdefensor del Pueblo y activista de derechos humanos, Waldo Albarracín, señaló que las nuevas autoridades del Ejecutivo y el Legislativo tienen la “misión histórica de convertir a la política en un instrumento de servicio al pueblo”, por lo que expresó su deseo de que ellos lo entiendan de la misma manera.
