En Bolivia, sí es posible producir el hidrógeno verde; pero, para ser rentable, debe ser a gran escala y para exportación porque es un producto caro, explicó el ingeniero Juan Pablo Calderón que ya tiene listo y optimizado el proyecto que también fue coordinado con la Gobernación de Oruro y con los comunarios de Sillota Belén.
El hidrógeno verde es producto que se extrae del agua a través de la electrólisis, proceso que permite recuperar en su forma molecular el hidrógeno que se puede mezclar con el gas natural para aumentar el volumen manteniendo el poder calorífico y también se puede combinar con el nitrógeno del aire para producir amoniaco o con el carbono para formar hidrocarburos.
El actual gobierno, publicó la estrategia y la hoja de ruta para el hidrógeno verde que colocan al Estado como participante principal, lo que no viene a ser atractivo para los inversionistas; en consecuencia, estos documentos se constituyen más en un freno que en un incentivo para la inversión privada.
Bolivia tiene la posibilidad de convertirse en el productor más importante de hidrógeno verde del mundo, si es que el nuevo gobierno permite la aprobación de un proyecto de Ley que fue presentado por la Gobernación de Oruro, el cual espera su tratamiento, aunque también existe otro paralelo que introduce nuevamente al Estado, situación que no es favorable para la inversión privada.
En una entrevista del canal Youtube de EDI TV Bolivia, en el programa ECONOMÍA y EMPRESA, el ingeniero Calderón informó que, además el proyecto contempla la producción de energía eléctrica, cuya potencia equivale a toda Bolivia con 1,6 gigawats instalados y su beneficio también abarca la minería verde (explotación de minerales sin contaminar el ambiente) y la agricultura vinculada a las carpas solares que se instalarán en el altiplano orureño.
Luego del destrabe legal, debido a la ausencia de una norma que permita la incursión privada en este campo, puede ser ejecutado en 24 meses con una inversión de más de 2 mil millones de dólares, estimó Calderón, quien confía que en el gobierno de Rodrigo Paz se allanarán las posibilidades porque anticiparon su apertura a la inversión privada.
