InicioSeccionesOpiniónPropuesta económica para estabilizar al país y sacarlo de la crisis

Propuesta económica para estabilizar al país y sacarlo de la crisis

Luis Fernando Romero Torrejón

Parte I

Bolivia, está pasando por una de sus peores crisis económicas de su historia, lo cual ha derivado en 3 problemas principales que afectan a su población: desabastecimiento de carburantes, escasez de dólares y una elevada inflación. Esta crisis estructural tiene como origen principal un gasto público elevado y sostenido por más de una década, que ha dado lugar a 11 años consecutivos de déficit fiscal, una actual recesión económica (estanflación), incremento de la informalidad, desempleo y pobreza. Donde también se evidencia serios desequilibrios monetarios, fiscales, cambiarios y comerciales, que han endeudado públicamente al país de forma preocupante, y consumido al límite sus reservas internacionales, todo esto bajo un modelo económico primario exportador agotado, donde el riesgo a un default y crisis de balanza de pagos es posible.
Ahora que conocemos quién es el nuevo presidente de Bolivia, que deberá encargarse lo más antes posible de estabilizar la economía y sacarla de la crisis, vemos pertinente sugerir algunas medidas y acciones en política económica, bajo un marco totalmente propositivo, constructivo y objetivo.
¿Que deberá hacer el nuevo gobierno para afrontar y resolver efectivamente los problemas de falta de carburantes, escasez de dólares e inflación elevada?
Problema 1: Desabastecimiento de carburantes, ruta crítica y soluciones concretas:
a) Inmediato (0–30 días)
— Activar un plan de compras (importación) de emergencia en el exterior mediante contratos cortos. Priorizar el despacho a sectores clave (salud, transporte público, agro, otros), con el objetivo de evitar un mayor estancamiento productivo en el país.
— Debe existir transparencia en los inventarios de carburantes de YPFB (refinerías y almacenes). Además, conocer hasta cuándo se tiene “garantizada la provisión al mercado interno y cuánto se tiene ya comprometido en importación (costos, volúmenes, otros).
— Fortalecer el cronograma de suministro al público (plataforma digital) para reducir el pánico, la especulación y la sobredemanda en el mercado interno.
— Establecer un centro de coordinación interministerial (Economía, Hidrocarburos, Aduanas, YPFB) para optimizar los flujos de pago (importación) de carburantes y sus respectivas autorizaciones, para que sean menos burocráticas y más efectivas, orientadas al sector privado.
La evidencia reciente muestra autonomías muy cortas en abastecimiento de gasolina y diésel por YPFB; como también retrasos en pagos a proveedores, que han agravado el desabastecimiento al mercado interno.
b) Corto plazo (1–3 meses)
— Reestructurar y priorizar pagos a proveedores clave, como también a transportistas (cisternas) de carburantes, con líneas de crédito (fondos) garantizadas por el TGN o financiamiento exterior (créditos exprés).
— Comprar carburantes al crédito (compras anticipadas) o mediante swap de activos los volúmenes de diésel y gasolina que requiere el mercado interno a corto plazo, bajo condiciones favorables en términos logísticos y financieros.
— Liberación plena (temporal) administrativa y fiscal para la importación de carburantes para el sector privado, ya sea para consumo o comercialización, orientado principalmente al sector agroindustrial y minero del país.
c) Mediano plazo (3–12 meses)
— Diversificar proveedores (evitar monopolios) mediante licitaciones públicas transparentes. Y establecer rutas de importación efectivas y sostenibles, con contratos con mayores plazos y cláusulas de suministro garantizado.
— Iniciar inversiones para aumentar la capacidad de almacenamiento estratégico de YPFB. Consolidar sistemas de inventario de carburantes transparentes por la ANH.
— Fortalecer el sistema digital de control de transporte y comercialización de carburantes, sobre todo en estaciones de servicio, donde YPFB y la ANH deber reducir al mínimo el contrabando y el uso de éstos en actividades ilegales (narcotráfico, autos indocumentados).
— Revisar la subvención a los carburantes y su esquema de precios (fijos), para reducir las distorsiones en el mercado de diésel y gasolina, que derivan en contrabando y su consumo en actividades ilícitas.
d) Largo Plazo (1 a 3 años)
— Derogación e implementación de una nueva Ley de hidrocarburos, que atraiga capitales estratégicos al sector energético e hidrocarburífero del país.
— Fomentar la producción y el consumo de biocombustibles en el mercado interno.
— Invertir y potencializar el sector hidrocarburífero del país, para conseguir una mayor producción, industrialización y sustitución de hidrocarburos. Procurar menos compras externas, debe ser el objetivo principal.

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