La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) lanzó un llamado urgente a las autoridades nacionales ante la crisis en el abastecimiento de combustibles que, según afirma, “paraliza la producción, pone en riesgo los empleos y amenaza la soberanía alimentaria del país”.
En un comunicado difundido en sus redes sociales, el presidente de la institución, Klaus Frerking, manifestó que el sector “ha hecho lo imposible por mantener viva la producción”, pero que la situación se ha vuelto insostenible: “Sin combustible no hay siembra, no hay cosecha, no hay transporte, no hay país”, advirtió.
El primer vicepresidente, Yamil Nacif, remarcó que el diésel y la gasolina “son el pulso que mantiene viva Bolivia”, e instó a los poderes del Estado y entes reguladores a asumir con urgencia su responsabilidad, dejando atrás los “parches y promesas”.
Por su parte, el segundo vicepresidente, Rodrigo Suárez, pidió soluciones definitivas y no decisiones políticas, advirtiendo que “no se puede seguir castigando a quienes producen y sostienen el alimento de millones de bolivianos”.
La CAO anunció que convocará de inmediato al presidente electo y a instituciones nacionales para definir medidas de reactivación productiva. “Bolivia no puede parar, el agro no puede parar”, concluye el pronunciamiento.
