Esta semana, la redacción de EL DIARIO conoció al menos dos casos de cuentas de WhatsApp vulneradas, desde las cuales los estafadores se hicieron pasar por los titulares para solicitar dinero a familiares y colegas por QR, fingiendo ayuda para favores económicos. Este modus operandi, que combina suplantación de identidad y engaños por mensajería, va en aumento con mayor incidencia en personas adultas mayores, más propensas a caer en técnicas de ingeniería social.
En el primer caso reportado, familiares y colegas de trabajo de la víctima recibieron mensajes que pedían el pago urgente de Bs 400 a un supuesto deudor, mediante depósito electrónico en una cuenta a nombre de Ruddy Arteaga. Personal de redacción de EL DIARIO verificó que se trataba de una estafa tras contactarse con el afectado, de 64 años, quien confirmó que no solicitaba dinero.
De manera similar, una mujer de 68 años también fue víctima de la vulneración de su cuenta de WhatsApp. Sus familiares la contactaron extrañados luego de recibir mensajes desde su número en el cual, con un estilo de redacción muy parecido al del primer caso, se solicitaba realizar el depósito de un monto similar a una cuenta desconocida.
La víctima relató a este matutino que, horas antes, personas se hicieron pasar por personal de una empresa telefónica para ofrecerle amablemente un supuesto servicio gratuito de “mejora de velocidad de internet móvil”. En realidad, los estafadores buscaban acceder a su cuenta de WhatsApp, para lo cual le solicitaron un código de autenticación de seis dígitos que la aplicación envía por correo o, en este caso, SMS, con lo que lograron acceder a su cuenta y contactar a sus familiares.
Según el portal especializado Keepnet Labs, los ciberdelincuentes desarrollan constantemente nuevas formas de infiltrarse en cuentas de esta plataforma, aprovechando el desconocimiento y la ingenuidad de los usuarios. Entre las técnicas más comunes de ataques figuran:
Robo del código de verificación: el atacante convence a la víctima para que le proporcione el código de seis dígitos que WhatsApp envía por mensaje. Con él, puede registrar la cuenta en otro teléfono y suplantar al usuario. Este fue, con probabilidad, el caso de ambas víctimas reportadas por este medio.
Desvío de llamadas: piden a la víctima que marque un código, generalmente bajo un falso pretexto, que redirige las llamadas al número del estafador, permitiéndole interceptar estos códigos de verificación.
Cambio o secuestro de chip (SIM): los estafadores engañan al operador para transferir el número a otra tarjeta SIM, logrando así recibir los SMS y llamadas del dueño legítimo.
Aplicaciones falsas y enlaces maliciosos: los atacantes difunden versiones falsas de WhatsApp o supuestas actualizaciones que, en realidad, instalan programas espía capaces de copiar mensajes, contactos y archivos personales, lo que también puede usarse para extorsionar a las víctimas.
RECOMENDACIONES IMPORTANTES
Expertos recomiendan nunca compartir códigos de verificación, activar la verificación en dos pasos de WhatsApp, evitar enlaces sospechosos y descargar aplicaciones únicamente desde tiendas oficiales.
Ante cualquier intento o sospecha de suplantación, el usuario debe reportar la cuenta comprometida y alertar el hecho a sus allegados para neutralizar el fraude.

Créditos: EL DIARIO
