El presidente Donald Trump advirtió que Estados Unidos «probablemente» enfrentará un cierre gubernamental debido al estancamiento en las negociaciones de financiación entre demócratas y republicanos.
El mandatario responsabilizó a la oposición por los retrasos, mientras las agencias federales ya se preparan para la posibilidad de una paralización parcial.
Aunque los servicios esenciales, como las operaciones militares y el control aéreo, continuarían, gran parte de la administración pública quedaría afectada.
Un cierre implica retrasos en pagos al personal militar y civil, suspensión de investigaciones médicas y retrasos en programas de salud pública.
Los beneficios del Seguro Social y los préstamos estudiantiles seguirían activos, pero con limitaciones en la atención al público.
Los parques nacionales podrían cerrar o funcionar con servicios reducidos, mientras que programas de nutrición como SNAP y WIC enfrentarían incertidumbre si la crisis se prolonga.
La amenaza de cierre refleja una creciente tensión política que impacta directamente en la vida cotidiana de millones de estadounidenses. (Agencias)
