Las palabras del día:
“Cualquier recurso o herramienta mental que pueda disminuir el dolor de la familia o de las personas que beben debería ser probado, pues es solo un ejercicio mental”.
Los impulsos de beber suelen provenir de imágenes mentales conscientes o subconscientes y pueden atenuarse de la siguiente manera: cuando descubrimos una imagen mental que nos incita a beber podemos pintar mentalmente esa imagen con el color celeste intenso y brillante, debemos darle la vuelta a la imagen y pintarle la otra cara de color rosa o rosado suave y una vez pintada la imagen con estos dos colores, procede a darle una orden mental que diga: “imagen mental, vuélvete pequeñita, más pequeñita”.
Hay que repetir el ejercicio varias veces sobre todo cuando vienen los deseos de beber.
Hay un principio en programación neurolingüística que dice: si se cambia la estructura de una imagen, cambia el significado de la imagen y en consecuencia, cambia la compulsión.
Cualquier persona que con sinceridad desee disminuir su deseo de beber, puede hacer el ejercicio y ver si funciona; así que ya lo sabe, puede utilizarse el ejercicio para disminuir cualquier deseo compulsivo de beber y funciona en la medida en que se practique el ejercicio y si tiene algún pariente o amigo al que quisiera ayudar puede hacerle llegar este artículo.
Así que ya lo sabe, si pinta sus imágenes indeseables de la forma en que hoy estamos aprendiendo, podrá modificar sus experiencias dolorosas o sus recuerdos dolorosos que le lastimen el alma. Nos vemos en los siguientes artículos que será publicado en su periódico preferido, EL DIARIO de Bolivia.
