En la conmemoración de 200 años de independencia de Bolivia, varios analistas lamentaron haber escuchado un discurso presidencial carente de autocrítica, negacionista y reduccionista en su visión de la realidad y sin aportar soluciones ni una visión hacia el futuro.
“Todos esperábamos un discurso trascendental a la altura de los 200 años de Bolivia. Sin embargo, lo que recibimos fue una exposición rápida de supuestos logros sin contexto ni autocrítica (…) No habló de los efectos estructurales ni de cómo el país podría salir de esta situación, ni propuso ninguna visión de futuro”, afirmó el analista, Marcelo Silva.
En contacto con EL DIARIO, el analista y coronel en servicio pasivo, Jorge Santisteban, concluyó que el mensaje presidencial estuvo “alejado de la realidad, describiendo un país sin crisis y con gobernantes honestos”, donde “el pueblo sufre mientras el masismo y los grupos de poder se enriquecen y luchan por entregar el litio a los chinos y rusos”.
En entrevista con Unitel, el economista, Gonzalo Chávez, señaló con contundencia: “El discurso de Arce demuestra que la historia le quedó muy grande. Fue una interpretación ideológica, escolar, centrada en una visión de lucha de clases, sin profundidad ni soluciones reales”.
En su análisis, advirtió que el mandatario omitió hablar de los desafíos económicos, el colapso del sistema educativo o la crisis fiscal, entre otros problemas. “No fue un discurso de 200 años, fue un discurso en defensa de 20 años de populismo (…) Fue un discurso cansino que realmente debería quedar en los anales de la historia como lo que no se debe hacer cuando se cumplen 200 años”, añadió.
Respecto a los dos principales mandatarios del Estado (Arce y el vicepresidente David Choquehuanca), el diputado y vocero de la alianza Unidad, Alejandro Reyes, señaló que ambos mandatarios repitieron un discurso igual al de otros años, en vez de pedir disculpas por la crisis ni proponer soluciones por los 200 años de historia boliviana.
“No les importó que es el Bicentenario, no asumieron errores, no demostraron un mínimo de humildad pidiendo disculpas a los bolivianos por la crisis y hablaron de una historia a su medida. Lo peor de todo, no dieron solución alguna a la crisis absoluta, política, social y económica (…) Hasta ahora, hemos visto lo mismo de siempre. Lucho y David fracasaron, terminaron con el país y están alistando sus maletas para irse”, expresó Reyes.
En una parte del discurso, Arce ratificó el movimiento militar de junio de 2024 como un supuesto golpe de Estado fallido, lo que le valió abucheos y críticas por parte de algunos asistentes en la sesión de honor en la Asamblea Legislativa efectuada en la Casa de la Libertad, en Sucre.
Una de las partes más criticadas del discurso de Choquehuanca fue: “el Estado colonial, patriarcal, racista y excluyente, a lo largo de dos siglos, no ha conseguido resolver los problemas básicos de las mayorías del territorio nacional. Tampoco ha tenido la capacidad de construir el sentido de pertenencia hacia la nación y construir la unidad”.
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