Más de 400.000 personas han firmado una petición para derogar la nueva Ley de Seguridad en Línea del Reino Unido, que exige verificación de edad para acceder a contenido considerado riesgoso, incluyendo redes sociales.
Los críticos acusan al gobierno de instaurar un régimen de censura y vigilancia que pone en riesgo la privacidad digital y la libertad de expresión.
La ley otorga amplios poderes a la Office of Communications (Ofcom), el organismo regulador de las comunicaciones en el Reino Unido, que supervisa sectores como la televisión, la radio, la telefonía fija y móvil, los servicios de internet y banda ancha, y el servicio postal (como Royal Mail) que ya ha sido utilizada para encarcelar a personas por contenido publicado en línea.
Mientras el gobierno defiende la norma como una medida de protección infantil, su aplicación ha generado un auge en el uso de VPN y protestas públicas, con figuras como Nigel Farage denunciando un «estado casi distópico». (Agencias)
