Ante reportes que sitúan a Bolivia como el segundo país más corrupto a nivel mundial, el vocero del Comité Nacional en Defensa de la Democracia (Conade), Julio Alvarado, afirmó que este calificativo es resultado del “masismo” en el poder, situación que solo podrá revertirse recuperando la democracia y garantizando la independencia de poderes a través de una nueva administración.
En declaraciones a medios de prensa, Alvarado aseguró que los altos índices de corrupción en el país no son algo nuevo, sino una constante desde hace varias gestiones atrás.
“Bolivia a sido, a nivel regional y mundial, desde el año 2010, uno de los más corruptos, figurando entre los primeros puestos. Este tema no es nuevo, ni siquiera Venezuela cuenta con estos datos alarmantes sobre corrupción”, expresó el activista.
En ese sentido, explicó que los estudios estadísticos que posicionan al país entre los más corruptos del mundo son el resultado de los gobiernos del Movimiento al Socialismo desde el año 2006, lo que no significa que antes no haya habido corrupción, sino que estos niveles se dispararon con el “masismo” en el poder, afectando negativamente la imagen del país a nivel mundial.
Según Alvarado, esta situación es reversible solo con el compromiso de la ciudadanía y su participación en los próximos comicios presidenciales, en los que se debe dar paso a una nueva administración que resuelva la actual crisis.
“Tenemos que ir el 17 de agosto y votar por una opción que nos permita dejar esta posición, solo podemos dejar de ser un país corrupto cundo se recupere la democracia, cuando haya independencia de poderes y se tenga un gobierno que nos saque de la crisis”, sostuvo el activista, precisando que este es un desafío para los ciudadanos de a pie y no para políticos.
