El ministro de Gobierno, Roberto Ríos, reportó el hallazgo y quema de 63 viveros que representaban casi 15 toneladas de marihuana en Lagunillas, localidad ubicada a pocos kilómetros del municipio de Llallagua, al norte de Potosí, donde hace días cuatro policías murieron en enfrentamientos con comunarios armados con explosivos y armas de fuego por consigna del líder cocalero, Evo Morales.
En conferencia de prensa, Ríos señaló que la Fuerza Especial de Lucha Contra el Contrabando (Felcn) estableció la existencia de “63 viveros, cada uno de 20 x 40 metros, es decir 800 metros cuadrados de superficie cada uno de ellos, de los cuales 20 se encontraban en proceso de cosecha y 43 estaban activos”.
Según sus estimaciones, el peso promedio de cada una de estas plantas era de 700 gramos y la afectación al narcotráfico asciende a $us 2,1 millones.
El ministro ratificó que existe un nexo entre estas sustancias controladas del narcotráfico y los grupos que se enfrentaron con la Policía en una comunidad de Llallagua conocida como México Chico, por lo que anunció investigaciones para determinar si están relacionadas con las operaciones del Chapare en Cochabamba.
“Estas organizaciones criminales que han dejado luto al pueblo boliviano y la familia policial tenían alguna vinculación con redes del narcotráfico y, de igual forma, está en investigación alguna vinculación con operaciones de narcotráfico relacionadas al trópico de Cochabamba”, indicó.
Aunque el terreno es árido en las serranías de Lagunillas, Ríos informó que los narcotraficantes buscaron formas para plantar cannabis con un sistema de riego y calor, logrando obtener condiciones favorables de temperatura y humedad.
No obstante, durante los operativos no re reportó ninguna persona aprehendida ya que los viveros no estaban habitados, agregó la autoridad.
