Asegurando que el país se encuentra atrapado una espiral de tensión, bloqueo e incertidumbre que termina afectando la cotidianidad de los bolivianos y también el actual proceso democrático, el analista José Luis Bedregal aseguró que la actual crisis de gobernabilidad es fruto del agotamiento de un modelo que ya ha perdido toda capacidad de diálogo, gestión y autocrítica.
A través de sus redes sociales, Bedregal señaló que las afectaciones por los bloqueos del sector “evista” no solo tienen consecuencias económicas, sino que son la muestra de una degradación progresiva de la institucionalidad democrática y de la convivencia entre bolivianos, situación que no puede resolverse solo con promesas o mesas técnicas.
“Estamos frente a una crisis de gobernabilidad que expresa el agotamiento de un modelo político representado por Luis Arce, Andrónico y Morales, que han perdido toda capacidad de diálogo, de gestión y, lo más alarmante, de autocrítica”, sostuvo.
En criterio del especialista, la alta conflictividad en el país ha desbordado el plano económico y alcanzó de lleno al escenario político, amenazando el proceso electoral en curso.
“Ante la incertidumbre y desconfianza, las campañas no pueden desarrollarse con normalidad y los ciudadanos, en lugar de discutir propuestas, están ocupados en cómo conseguir comida o combustible”, explicó.
Puntualizando que las elecciones no se sostienen solo con urnas y papeletas, sino con condiciones mínimas de paz, libertad y equidad, Bedregal alertó que, si estas no están garantizadas, el resultado electoral será objetado desde su origen, ahondando aún más la fractura política que hoy divide al país.
En esa línea, cuestionó que el Gobierno constantemente demuestre que no actúa con oportunidad y deja que los conflictos maduren hasta puntos insostenibles, solo para proteger intereses partidarios antes que resguardar el bien común.
“El presidente Luis Arce tiene la obligación de gobernar, y gobernar no es resistir en el poder a toda costa; es responder con altura a las demandas de la sociedad, proteger la democracia y garantizar la paz. La historia lo juzgará no por su lealtad partidaria, sino por su capacidad de actuar como jefe de Estado en los momentos decisivos”, concluyó.
Sin respuestas del Gobierno
Tensión en el país es fruto de un modelo político agotado
> La alta conflictividad en el país ha desbordado el plano económico y alcanzó de lleno al escenario político, amenazando además el proceso electoral en curso.
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