La Unesco ha anunciado que dedicó el Día Internacional de la Educación 2025, el 24 de enero, a los desafíos y oportunidades que presenta la Inteligencia Artificial (IA) en el ámbito educativo, decisión que fue impulsada por la directora general Audrey Azoulay, la que subraya la importancia de preparar a profesores, docentes y estudiantes para utilizar esta tecnología de manera efectiva. Para nuestro país, este llamado no podría ser más pertinente, especialmente en el contexto de la educación superior, donde los retos son múltiples y las oportunidades, si son aprovechadas correctamente, podrían ser transformadoras.
La educación superior en Bolivia enfrenta desafíos significativos, como la falta de acceso equitativo a recursos de calidad, la brecha digital y la necesidad de actualización constante de los planes de estudio para responder a las demandas del mercado laboral, por lo que la inteligencia artificial se presenta como una herramienta poderosa que podría ayudar a superar estas barreras, requiriendo una estrategia clara y una inversión adecuada en formación y tecnología para su implementación.
Uno de los principales retos es la formación de los docentes y profesores, que en Bolivia no están familiarizados con las herramientas de la IA, lo que limita su capacidad para integrarlas en el proceso de enseñanza. La Unesco enfatiza la necesidad de invertir en la capacitación de los educadores, y esto es especialmente crucial en un país como Bolivia, donde la formación continua no siempre es accesible. La IA puede ayudar a personalizar el aprendizaje, adaptándose a las necesidades individuales de los estudiantes, pero para ello, los docentes y profesores deben estar preparados para guiar este proceso.
La IA, puede ser una aliada en la reducción de la brecha digital; Con plataformas inteligentes, los estudiantes podrían acceder a recursos educativos de alta calidad, independientemente de su ubicación geográfica. Esto es particularmente relevante en un país como el nuestro que tiene una geografía tan diversa, donde muchos estudiantes en áreas rurales tienen dificultades para acceder a una educación superior de calidad, considerando que existe mayor deficiencia si tomamos en cuenta que actualmente tenemos el último lugar en el ranquin de conectividad de toda Latinoamérica.
Otro aspecto crucial es la actualización de los planes de estudio. La IA está transformando rápidamente el mercado laboral, y las universidades deben preparar a los estudiantes para trabajos que aún no existen; Integrar la IA en los programas académicos no solo significa enseñar sobre esta tecnología, sino también utilizarla para desarrollar habilidades críticas, como el pensamiento analítico, la resolución de problemas y la creatividad.
Para que la IA sea verdaderamente efectiva en la educación superior en Bolivia, es necesario un compromiso tanto del sector público como del privado. Las universidades, el gobierno y las empresas deben trabajar juntos para garantizar que las inversiones en tecnología estén acompañadas de una visión clara de acción que priorice el bienestar de los estudiantes.
Este llamado de la Unesco a centrarse en la inteligencia artificial en la educación es una oportunidad para que Bolivia reflexione sobre cómo puede utilizar esta tecnología para superar sus desafíos educativos. La IA no es una solución mágica, pero si se implementa con cuidado y visión, puede ser una herramienta poderosa para transformar la educación superior y preparar a los estudiantes bolivianos para un futuro cada vez más digital.
El autor es Abogado y Director del Centro de Investigación CINDEPRO.
