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Existe grave riesgo de entrar en “default”

Riesgo país de Bolivia es el segundo peor de la región, según JP Morgan

Bolivia enfrenta un grave deterioro en su situación económica, evidenciado por el aumento de su riesgo país, que se sitúa actualmente en 1.942 puntos, convirtiéndose en el segundo más alto de América Latina, solo superado por Venezuela, cuyo riesgo alcanza los 20.226 puntos.

Este indicador, elaborado por JP Morgan y reflejado en el Índice de Bonos de Mercados Emergentes (EMBI), destaca la creciente preocupación de los inversionistas sobre la capacidad del país para cumplir con sus obligaciones financieras.

La crisis económica boliviana se agrava por una serie de factores internos y externos. Conflictos sociales persistentes y un desabastecimiento de diésel han afectado gravemente las actividades productivas.

Además, Bolivia reporta una balanza comercial negativa de 329 millones de dólares, con una caída significativa en las exportaciones que alcanzó los 1.603,8 millones de dólares hasta septiembre de 2024. Las Reservas Internacionales Netas (RIN) se han reducido a 1.970 millones de dólares, mientras que la inflación acumulada ha subido al 7,26%, un nivel no visto desde la pandemia.

En contraste con la situación de Bolivia, otros países de la región han mostrado una notable mejoría en sus indicadores de riesgo país.

Argentina, que comenzó el año con un riesgo país de 1.907 puntos, logró reducirlo a 772 puntos para mediados de noviembre. Ecuador también ha visto una disminución significativa, pasando de 2.005 puntos a 1.3221. Brasil, por su parte, mantiene un riesgo país relativamente bajo en 204 puntos.

La percepción negativa sobre Bolivia se ve exacerbada por un déficit público persistente que ha afectado las reservas internacionales y ha limitado la inversión extranjera. La falta de carburantes y la escasez de dólares son síntomas visibles de una crisis multidimensional que amenaza con profundizar la pobreza y limitar el crecimiento económico.

GRAVE RIESGO

La economía boliviana se encuentra al borde de una crisis sin precedentes, con riesgos inminentes de devaluación y default de su deuda externa, según un análisis reciente de Juan Pablo Spinetto publicado en el prestigioso portal de noticias económicas Bloomberg.

Spinetto señala que “el modelo económico socialista” que alguna vez mostró signos de éxito en Bolivia, ha colapsado y que “lo peor aún está por venir”.

El último indicio de esta crisis se evidenció cuando la industria de la aviación solicitó urgentemente la intervención del Gobierno para cumplir con las demandas de pagos en dólares de sus proveedores.

Sin esta ayuda, el país podría enfrentar la suspensión de vuelos, aislándose aún más en una región ya complicada económicamente.

En un intento por mitigar la crisis, el presidente del Estado, Luis Arce Catacora, ha tomado medidas para revertir la caída en la producción de hidrocarburos, ofreciendo incentivos a empresas extranjeras de petróleo y gas y liberalizando el mercado de combustibles la semana pasada para intentar aliviar la escasez de gasolina.

Sin embargo, expertos advierten que estas acciones llegan demasiado tarde y son insuficientes para resolver los desequilibrios estructurales que han llevado a Bolivia a su situación actual.

Spinetto señala que estos desequilibrios son el resultado de políticas mal manejadas durante la era dorada del gobierno de Evo Morales entre 2006 y 2019, periodo en el cual Arce se desempeñó como su ministro de Economía. Un enfoque más sensato habría moderado el gasto público, invertido en asegurar que la bonanza del gas natural del país continuara financiando las finanzas nacionales durante décadas y devaluado lentamente la moneda.

RECHAZO GUBERNAMENTAL

El Gobierno boliviano ha expresado su desacuerdo con las evaluaciones negativas realizadas por JP Morgan y Bloomberg, argumentando que no reflejan adecuadamente la resiliencia y potencial del país.

Según el Ministerio de Economía, el informe de JP Morgan y los comentarios del medio especializado no consideran adecuadamente el impacto de factores externos e internos que afectaron a todas las economías, incluidas las más sólidas.

Entre estos factores destacan las tensiones geopolíticas globales, el encarecimiento de las cadenas de suministro y la desaceleración económica mundial. Sin embargo, el Ministerio subrayó que en el caso de Bolivia, los bloqueos y conflictos políticos internos también han influido negativamente en la percepción económica del país.

“Solo los bloqueos organizados entre octubre y noviembre por sectores afines al expresidente Evo Morales generaron pérdidas económicas superiores a los 2.200 millones de dólares, a lo que se suma la paralización de créditos externos por más de 1.200 millones de dólares en la Asamblea Legislativa Plurinacional”, indicó la entidad.

El Ministerio de Economía destacó que Bolivia mantiene un desempeño económico estable, demostrando su capacidad para enfrentar desafíos tanto internos como externos.

Además, reafirmó su compromiso con la implementación del Modelo Económico Social Comunitario Productivo, que busca fortalecer el mercado interno y avanzar hacia la industrialización con sustitución de importaciones. Este enfoque, según el MEFP, permitió mitigar los efectos adversos de la coyuntura global y preservar la estabilidad económica de las familias bolivianas.(EL DIARIO/Brújula Digital/agencias)

 

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