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“Se busca Presidente”

Jhonny Vargas

Parte I

Si tuviéramos que poner un aviso en periódicos y portales digitales de comunicación, para elegir al presidente constitucional del Estado boliviano, los requisitos para los candidatos interesados en el cargo serían:
“País joven solicita presidente. Sin olvidar que dicho país, con casi 12 millones de habitantes, tiene una economía dependiente de muchos factores (recursos naturales, minerales, gas, bosques y litio), con unas reservas internacionales en caída plena, de unos cientos o miles de millones de dólares. No se conoce la cantidad exacta porque a su Banco Central no le da la gana de hacerla conocer de manera transparente, porque ocurriría una gran crisis del sistema bancario. No falta mucho para que la burbuja económica y financiera nacional estalle.
Unos tres millones de habitantes, abandonaron sus pueblos y provincias para buscar trabajo en otros países (Argentina, Brasil, Chile, España, Estados Unidos y Francia) por falta de oportunidades de empleo y ahora escasez de dólares. Además, para poner la cereza sobre el pastel, quienes viven en su tierra, no solo no tienen sus prioridades claramente identificadas, sino que tienen intereses sectoriales que chocan entre sí. Es decir, este “pueblo enfermo”, como decía Alcides Arguedas, no sabe lo que quiere, no entiende lo que necesita y desea. Es por eso que los últimos que ocuparon el cargo de presidente de Bolivia, gobernaron el país sobre la base de “pan y circo”. También mantuvieron la gobernabilidad de las regiones, departamentos y provincias con la política del “pan y garrote”.
Recuerda que el MAS, partido gobernante, utilizó el palo (la forma coercitiva), que involucra el uso del poder para perseguir intereses personales, que permitan fijar resultados políticos. Esto incluye el arreglo de resultados electorales, la intimidación a los opositores de turno, por medios ilegales o a través de la instrumentación del aparato judicial para procesar por todo y por nada a los que piensan diferente o se atreven a hacer frente al régimen. Es el despliegue violento de la fuerza del Estado, de manera que favorece a quien se encuentre en el poder. Es el empleo en gran escala de métodos de presión para someter a medios de comunicación y periodistas, lo que caracterizó especialmente al último que ocupó el cargo de mandatario de manera consecutiva en el país. Para asfixiar económicamente a varios medios de comunicación independientes, fue utilizada la política del garrote, con el propósito de amedrentar a profesionales que solo hacen su trabajo, que es informar y revelar la realidad del país. Mi respeto y admiración a todos esos periodistas comprometidos con la verdad, muchas veces soldados desconocidos de nuestra historia.

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