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Los precios tienden a subir

Los artículos de primera necesidad, tienden a subir de precio. La inflación es una amenaza permanente. Los sueldos y salarios han perdido su poder adquisitivo. En consecuencia: los problemas sociales son latentes y ameritan una mayor atención. La iniciativa recae en manos de quienes decían “primero los pobres”. Evitar, de tal modo, la elevación del costo de vida.
Bolivia exporta materias primas: minerales e hidrocarburos. Éstos últimos marcaron la bonanza económica entre 2003 y 2014. Los primeros contribuyeron con importantes ingresos al erario nacional, recientemente. También se inscriben, en este marco, los no tradicionales. Esa es la realidad económica que rige el destino del país.
Pero la situación social no ha experimentado cambios que se pudiera ponderar. La pobreza, el desempleo y la informalidad, muestran, como siempre, atraso y postergación. Numerosos grupos sociales sobreviven sin agua potable ni servicios básicos. Sin energía eléctrica y con asistencia médica precaria. Ahora, para desgracia del país, devastados por una terrible sequía, en el oriente y occidente, que afectará al rubro de producción. La desnutrición infantil, es otro tema delicado. Mientras el revanchismo y la persecución, adquieren importancia para algunos. Éstos no se preocupan ni tangencialmente de todo aquello. Lo prioritario para ellos es cuidar sus espaldas.
Bolivia continúa inmersa en un subdesarrollo desastroso. Pese a que cuenta con diversos recursos naturales, renovables y no renovables. Lástima que no haya encontrado el derrotero para encarar temas sociales de interés común.
“El nivel de vida en los pueblos atrasados es bastante precario, tan bajo que su condición bien puede calificarse de subhumana. El bajo nivel de educación, las pésimas condiciones de vivienda, el desempleo disfrazado, la ausencia de libertades humanas y otras calamidades del subdesarrollo”, escribe un conocido sociólogo venezolano (1).
Las promesas electorales de construir un mundo mejor, jamás se cumplieron. Ni bien se instalaron en el gobierno quienes lanzaron esas ofertas, se entregaron a cuidar sus intereses mezquinos. A medrar con los impuestos de bolivianos y bolivianas. Olvidaron sus propuestas totalmente.
“Estoy firmemente convencido de que el destino común de las Américas está animado por un propósito conjunto de hacer de este un mundo mejor. Esto solamente puede lograrse mediante la promoción infatigable del proceso de desarrollo, no solamente en términos abstractos estadísticos, sino realmente mejorando el nivel de vida de los pobres, llevando a cabo una distribución más equitativa del bienestar y reduciendo la distancia que existe entre los privilegiados y los no privilegiados”, subrayó un prominente jurisconsulto mexicano (2).
En suma: es urgente aunar esfuerzos para romper las vallas del subdesarrollo.

NOTAS
(1) Ramón Losada Aldana: “Dialéctica del subdesarrollo”. Talleres Lito – offset, México, D. F, 1969. Págs. 170 y 172.
(2) Antonio Ortiz Mena: “Exposición en la Cuarta Conferencia Anual de la Canadian Association for Latin América (CALA IV). Toronto, 17 de junio de 1974.

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