La polémica sesión de Cámara de Diputados que eligió a la directiva para la legislatura 2026-2027, en medio de gritos, empujones y amagues de pelea, fue cuestionado por diferentes actores políticos ya que la disputa por “pegas” y espacios de poder en el ente legislativo, llevaron a parlamentarios a incurrir en actos bochornosos similares a la época del “masismo”.
El reproche va a la actitud de los asambleístas que dejaron de lado el diálogo y optaron por la imposición de criterios o la obstaculización de procedimientos como forma de presión, realidad que pone en evidencia cierto grado de inmadurez política y recuerda las sesiones bochornosas que eran frecuentes en el pasado período legislativo.
Repiten viejas prácticas del “masismo”
Reelección de Roberto Castro profundiza crisis legislativa
- Advertisment -
