Las filas de vehículos en las estaciones de Gas Natural Vehicular (GNV) marcan la jornada de conductores que necesitan abastecerse para continuar trabajando.
Según recogen algunos medios, en el surtidor de la avenida Pasoskanki, por ejemplo, la afluencia aumenta desde las primeras horas de la mañana y las filas se alargan al mediodía y por la noche, debido a la necesidad de recargar, hasta por cuatro veces el GNV, para mantener sus actividades diarias.
Pero, los datos oficiales dan cuenta que en todo el departamento de La Paz hay 29 estaciones de servicio autorizadas para la venta de GNV, de las cuales 22 están en El Alto y siete en la ciudad de La Paz.
Esta demanda se registra en un contexto de preocupación por el abastecimiento energético del país.
La viceministra de Hidrocarburos, Tatiana Genuzio, advirtió que, si la producción nacional continúa la tendencia prevista, Bolivia podría necesitar importar gas natural desde 2029, cuando la producción y la demanda interna llegarían a niveles similares.
La autoridad atribuyó este escenario, entre otros factores, a la falta de exploración durante las últimas dos décadas.
Ante esta proyección, el Gobierno autorizó mediante el Decreto Supremo 5755 la importación excepcional de gas natural y gas natural licuado para consumo propio y generación de electricidad.
La medida permite que entidades públicas y privadas importen estos combustibles para sus operaciones, mientras el Ejecutivo plantea una nueva Ley de Hidrocarburos para impulsar la exploración y la producción nacional.
