Las palabras pre aprendidas y memorizadas con voluntad y con buena actitud, se introducen en nuestra mente y producen una mentalidad sana y deseada.
Puede usted querido amigo probar o ensayar con estas palabras: “soy sano, fuerte y muy resistente”.
Las palabras manuscritas y repetidas son muy potentes, es por esa razón que utilizaremos un papel y un bolígrafo para escribir las palabras deseadas y ver si realmente tienen efecto tranquilizador, “positivador” y desarrollador de la personalidad y de la conciencia.
Todo lo que tiene que hacer es tomar un papel y escribir diez veces el pensamiento sugerido que dice: “yo soy sano, fuerte y resistente”.
Puede convertir la escritura de pensamientos creadores o mejoradores en un verdadero deporte mental y ver lo bello que es mejorar a sí mismo, mejorar nuestro carácter, mejorar nuestra memoria y mejorar cualquier cosa o aspecto de nuestra vida que no esté como debería estar.
Sería bueno que usted pruebe a pensar que es usted “un centro de vida”, “un centro de vitalidad” o un “centro de buena voluntad”.
Para conseguirlo solo hay que modificar la estructura de la redacción de las palabras y ya; ahí va el primer ejemplo para poder aprender la técnica: “yo soy un centro de vida luminosa y feliz”; el segundo ejemplo: “yo soy un centro de vitalidad y tengo mirada brillante”; “yo soy un centro de buena voluntad y pongo paz y tranquilidad dónde sea que ponga o lleve mi presencia”.
Usted querido amigo lector de su periódico preferido EL DIARIO de Bolivia, puede escoger cualquier pensamiento que sea de su agrado y escribirlo cien veces y lograr su efecto deseado; nos vemos en los siguientes artículos que se irán publicando en las semanas siguientes.
El poder de las palabras para sanar nuestra mentalidad personal
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