La Junta Departamental de Madres y Padres de Familia de La Paz rechazó el paro nacional de 24 horas convocado por el Magisterio Urbano para este viernes 23 de octubre y advirtió que otra suspensión de clases afectará el avance de la currícula escolar.
Su presidente, Richard Flores, señaló que los estudiantes ya acumulan 53 días de perjuicio por conflictos anteriores y enfrentan una sobrecarga de tareas al cierre de la gestión.
El ministro de Educación explicó que el Ministerio de Trabajo debe determinar si la medida es legal o ilegal y advirtió que, si se declara ilegal, se aplicarán de inmediato los descuentos salariales por el día no trabajado a los maestros que acaten el paro.
Mediante un pronunciamiento, los padres exigieron a las autoridades educativas garantizar los 200 días hábiles de clases y aplicar la normativa vigente bajo el principio de “día trabajado, día pagado”.
El Magisterio Urbano ratificó la medida con o sin descuentos salariales. Entre sus demandas están un incremento salarial acorde al costo de vida, la defensa del escalafón nacional y el rechazo a medidas que, según el sector, amenazan la educación pública.
