Ante un alarmante incremento en casos de inseguridad y violencia, sobre todo en el oriente del país, el senador por el Partido Demócrata Cristiano (PDC), Víctor Quispe, señaló que el aumento de la criminalidad es producto la lucha frontal contra el narcotráfico que lleva adelante el gobierno a través de aprehensiones y la desarticulación de grupos delincuenciales y carteles de la droga.
Según el legislador representante del departamento de La Paz, es preocupante que la violencia se haya desbordado en varias regiones del país, sin embargo, señaló que esta realidad responde al conjunto de acciones dispuestas para luchar contra el tráfico ilícito de drogas.
Asimismo, advirtió que las organizaciones cuya principal actividad era el narcotráfico y otras prácticas vinculadas con esta actividad ilícita, ahora han optado por delitos violentos como atracos y crímenes por encargo.
“Se siente de verdad que ya no hay quien los proteja y por lo tanto recurren a generar inseguridad en otras formas, como pasó en el caso de los asaltos a joyerías y otros. Se ven coartadas en sus actividades y están incursionando en otro tipo de delitos”, dijo Quispe.
Otro aspecto identificado por el parlamentario tiene que ver con la aprehensión del uruguayo Sebastián Marset, cuya captura generó un repentino descabezamiento en las operaciones del narcotráfico en el país y dio paso a una disputa encarnizada entre organizaciones delictivas para controlar las plazas de distribución que quedaron vacantes.
“Ahora se ve que no hay una cabeza visible como antes. Tenían un zar que manejaba todo el narcotráfico y ahora han salido a hacer violencia estos grupos que actualmente buscan generan caos, sobre todo en Santa Cruz”, añadió.
