El Gobierno lanzó ayer en Santa Cruz el plan Frontera Segura 2.0, que contempla el despliegue de 250 policías capacitados en zonas fronterizas y gestiones para instalar unidades especializadas contra el narcoterrorismo en ese departamento y Beni.
El comandante general de la Policía, Adrián Álvarez, explicó que la estrategia busca fortalecer la presencia estatal en las fronteras, mejorar el control territorial y recuperar la tranquilidad de la población frente al avance del crimen organizado.
“Vamos a clausurar un proceso de implementación de la nueva estrategia en materia de lucha contra el crimen organizado, que tiene que ver con la lucha frontal contra delitos de narcoterrorismos”, afirmó durante el acto realizado en la plaza 24 de Septiembre.
Los 250 efectivos capacitados serán destinados a distintas zonas fronterizas con Brasil para reforzar las tareas de seguridad. Según Álvarez, el plan comprende tres ejes: presencia permanente del Estado en las fronteras, control territorial y recuperación de la tranquilidad para las familias.
La estrategia también prevé el fortalecimiento de las capacidades policiales para enfrentar organizaciones criminales que operan en regiones fronterizas. El lanzamiento se realizó en un contexto marcado por recientes hechos violentos en Santa Cruz, incluidos asesinatos registrados en los municipios de Warnes y La Guardia.
Por su parte, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, anunció que gestiona apoyo de la cooperación estadounidense para instalar dos unidades policiales de élite, una en Santa Cruz y otra en Beni, especializadas en operaciones contra el narcoterrorismo.
“Hemos estado sentados con la cooperación americana para hacer una unidad élite en Santa Cruz, donde estén unidades y miembros de la Policía súper especializados para acciones contra el narcoterrorismo”, señaló la autoridad, quien precisó que la segunda unidad estará destinada al departamento del Beni.
Oviedo sostuvo que el fortalecimiento de la seguridad también requiere coordinación entre las instituciones estatales y la participación de las autoridades departamentales y municipales. En ese marco, planteó la necesidad de consolidar las capacidades operativas de la Policía para responder a las actividades del crimen organizado.
Durante el acto, la gobernadora de Santa Cruz en suplencia, Paola Aguirre, demandó una mayor dotación de efectivos y equipamiento, y advirtió sobre la penetración del crimen organizado en instituciones estatales, entre ellas el Órgano Judicial, el Ministerio Público, la Aduana y Migración.
En respuesta a las preocupaciones por los últimos hechos delictivos, Álvarez afirmó que los casos mencionados por las autoridades departamentales fueron esclarecidos y que los responsables enfrentan procesos ante la Justicia. También sostuvo que algunas de las personas afectadas estaban involucradas en actividades relacionadas con el narcotráfico, una afirmación atribuida al jefe policial.
El plan Frontera Segura tuvo una primera fase presentada el 13 de agosto en Guayaramerín, orientada a reforzar los controles en las zonas fronterizas. La nueva etapa amplía la estrategia mediante personal capacitado y la coordinación de acciones contra el crimen organizado.
