De acuerdo al director de la Autoridad de Fiscalización de Electricidad y Tecnología Nuclear, Adolfo Arturo Dávalos, los incrementos en las tarifas de electricidad serán, al explicar que, por ejemplo, una persona que paga 100 bolivianos por su consumo podría pasar a pagar entre 101,07 y 101,55, según la empresa distribuidora. La actualización tarifaria, establecida mediante el Decreto Supremo 5750, busca evitar variaciones bruscas en las facturas ante las fluctuaciones del tipo de cambio.
La autoridad explicó que la modificación de la fórmula de cálculo permite moderar el efecto de las variaciones cambiarias en las tarifas eléctricas. Sin este cambio, el ajuste correspondiente a septiembre habría alcanzado aproximadamente el 5%, frente a la variación de entre el 1,07% y el 1,55% que representa la actualización, según la distribuidora.
Los economistas ya indicaron que el cambio de formula implica complejidad para la población, ya que la explicación todavía no convence a los usuarios, y los responsables del sector deben ser claros.
Algunos van más allá, al indicar que la ciudadanía debe fiscalizar los cambios y la aplicación de la medida para que sea transparente y no haya sorpresas en las facturas de electricidad.
Pero las autoridades del sector sostienen que la medida se suma a las acciones que impulsa el Gobierno para diversificar las fuentes de generación eléctrica y reducir la dependencia del gas natural, ante la disminución de su disponibilidad y la necesidad de garantizar el abastecimiento energético en los próximos años.
En esa línea, Dávalos señaló que se abre la posibilidad de inversiones privadas en generación distribuida, principalmente mediante la instalación de paneles solares. Además, indicó que las empresas distribuidoras podrán generar hasta el 15% de su demanda mediante energía fotovoltaica.
Actualmente, cerca del 70% de la electricidad producida en Bolivia proviene de plantas termoeléctricas. El objetivo es reducir esa participación al 50% en los próximos años, con una mayor incorporación de energías renovables para disminuir el consumo de gas natural y fortalecer la seguridad energética del país.
El Decreto Supremo 5750 no establece un incremento de las tarifas eléctricas, sino que modifica la forma de calcular el componente del tipo de cambio para evitar variaciones abruptas en el costo del servicio.
