“Correr es vida, lo que pasa antes o después, es sólo espera…”, es una de las frases que acuña Alí Ernesto Abo El Nour Simon, el flamante tricampeón nacional de automovilismo, el nuevo número uno en 2027.
La frase viene a colación con la pasión que tiene detrás de sí, con el automovilismo en la sangre desde que tiene uso de razón. Su padre, Alí Eid Alí, el “Faraón de las rutas” o el “morocho de Miraflores”, muy querido por su carisma y don de gente, fue quien le inculcó ese amor por los fierros.
Hoy, Ernesto Alí, ya confirmado tricampeón nacional de automovilismo, abogado de profesión con un doctorado en España, empresario a la vez, sigue los pasos de su padre, el gran campeón. Y, ahora, con el tricampeonato conquistado en la RC2, ya es el número uno del automovilismo en 2027, irá con esa insignia. Y, los ojos se le nublan al joven campeón, quien recuerda a su padre, agradece a su madre, Marinella Simon, sus hermanos y afición por el apoyo y motivación que le dan. Detrás está La Joya, como le llama a su automóvil actual, el Tanque era el primero, la Tanqueta al segundo…, ahora es el turno del bólido que domina de par en par.
“Dios me ha regalado el sueño de mi vida, ahora tengo que afrontarlo con responsabilidad, con amor, con humildad, pasión, con el mismo cariño que soñaba de niño cuando pensaba en por lo menos ser un campeón departamental; quiero seguir siendo la influencia buena para las futuras generaciones y que sigan el camino del bien, que siempre te lleva arriba, alto…”.
Deportes El Diario estuvo con él, en sus oficinas de la zona sur. Está alegre, motivado pero celebra todo con mesura, porque sabe que lo mejor está por venir.
¿Qué te enseñó tu padre, Alí Eid Alí?
Todo, lo que me pasa hoy es una congruencia de cosas, una conjunción de elementos muy importantes, primero, el haber sido consecuente con lo que quiero, con lo que digo y hago, disciplinado, además el tener a los mejores padres del mundo, tanto Alí Eid Alí como Marinella Simon que me han criado con amor, respeto, con valores, que me han enseñado que primero está Dios, luego la humildad es fundamental, posteriormente el trabajo porque Dios te tiene que encontrar trabajando por tus sueños, dando todo y siendo congruentes sin lastimar a nadie. He sido criado lejos de los vicios, juegos, cosas malas, siempre he buscado las cosas buenas, el altruismo, el dar una mano a las otras personas, ser empático, mis padres, hermanos y familia han sido el pilar fundamental, mi entorno, las empresas que han confiado en mi.
Tres títulos, ¿cada uno es especial?
El primero con el Faraón que esperaba de rodillas en la meta final, agradeciéndole a su Ala que su hijo era campeón nacional, es indescriptible por eso; el del 2024 fue el que llevaba su nombre, cuando él falleció el 2023 y no poder correr ese año, fue importantísimo, porque ha sido en su nombre, con amor, respeto; y, el de 2026 ni qué se diga, el 2025 se nos truncó por los problemas sociales, no pudimos completar el título, tuvimos que cambiar de clase y nos fuimos a la máxima para pelear con los monstruos, tanto en manejo, en lo económico, con escuderías, con talento, pero nos fuimos con todos los mejores pilotos de Bolivia y tengo la certeza de que el factor diferencial fue que estaba de la mano del Todopoderoso, de Dios, él me ha guiado por el camino correcto, he cumplido todo lo que estaba en mis manos para ser el número uno de Bolivia.
¿No será fácil ser el número uno?
Estoy con los pies sobre la tierra, sabiendo que no he sido el más talentoso, no he nacido con esa chispa como un Messi, pero a punta de esfuerzo y sacrificio, he demostrado que con trabajo fortísimo, con cariño, he cumplido con el objetivo y sueño más grande…
¡Qué cambió en Alí Junior, antes eras más loco?
La juventud quizás hacía que fuera más eufórico y la pérdida de mi padre que fue un batacazo fulminante, mi vida nunca fue lo mismo pero ha generado que tenga que tener otra percepción de la vida, otra sensatez, porque en mis espaldas quedó un imperio de amor, de negocio, de respeto y halagos a un señor que ha sido mi padre y que ha traído valores para todas las generaciones.
¿El reto es más duro?
No sólo defender y soñar con retener, ver hasta cuan lejos se puede llegar y eso simplemente es manteniendo las bases firmes y fundamentales que nos han traído hasta aquí, con mucha sapiencia, inteligencia y oración para estar siempre por el lado correcto de la historia. Nada sería posible sin mi equipo, a la cabeza de Marco Arteaga, el Alí Rally Team con Nelio Quiñajo y todo el grupo, los aponsores que me han acompañado siempre y todos los que se van a acoplar, la gente que me quiere.
¿Qué papel tiene Marco Arteaga?
Vital, para mi es el hermano que me ha dado la vida, mi cable a tierra, mi escudero, no hay palabras para describir la relación con Marco, no hay una mejor dupla, ni nada que exista como lo que hoy siento por él; el acompañamiento va más allá del automovilismo, va a la vida, a nuestras familias, nos consideramos dos personas parecidas en los valores, el cariño a la gente y ambiciones; es mi serenidad cuando me enloquezco, pongo mi vida en sus manos y él en las mías, es una conexión que va más alá del automoviismo.
¿Y, la familia?
Mi madre (Marinella) es la reina y amor de mi vida, el respeto y la honra a ella por hacerme el hijo que soy, creyente, ella es quien me ha inculcado a Dios en mi corazón, mis hermanos son lo más preciado que tengo, son increíbles, nada de esto sería posible sin ellos, sin que soporten la presión de tenerme ahí, no sólo soy su hermano mayor, el piloto, el defensor, porque en los momentos frágiles son ellos quienes sostienen toda esa responsabilidad, tanto Rashid como Faruk, al igual que mis hermanos mayores Yasser y Sadia que siempre están para mi y son los hermanos que me ha dado la vida.
¿Qué perfil le darás a tu carrera en 2027?
El haber llegado a la cima me demuestra que debo y tengo que devolverle a mi familia y todos los que me acompañan, un poco de lo que Dios me ha dado, tengo que demostrarle el camino a las nuevas generaciones que como dice el Salmo, Dios es el camino, la verdad y la vida, mostrarles que ese es el camino y como en lo imperfecto de mi se vea lo perfecto de Dios, poder llevarlos a cómo intentar los caminos, tanto en la vida personal, en el deporte, en las redes, en la fama, la familia, como ser un buen ciudadano, un buen cristiano. A partir de ahí, de ese núcleo, poder cambiar nuestra forma de ser, nuestro deporte, nuestra política, nuestro destino, abrazar desde la bondad, todo lo que conlleva a ser una mejor sociedad y país. Los sueños son el Mundial de Rally y el Dakar, no ha cambiado, simplemente se han ido cumpliendo.
“Campeones nacionales 2026, somos los nuevos número uno de Bolivia en la máxima categoría. Toda la gloria y honra a Dios. El número uno vuelve a La Paz luego de 20 años, acabo de cumplir el sueño más grande de mi vida, que viva La Paz, que viva Bolivia, que viva Reyes”. Alí Junior, al final de la prueba en Oruro
3 Títulos nacionales tiene en su haber Alí Junior, el primero conquistado en 2022, el segundo en 2024 y el tercero en 2026. En Oruro tuvo los más grandes galardones de su carrera.
19 Años tenía Alí Junior cuando debutó en el automovilismo, en el Sudamericano de Karting, en 2001, cuando tuvo la oportunidad de dar las riendas a su pasión con la complicidad de su padre.
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