El inicio del proceso de regionalización de la currícula educativa y la transferencia de los institutos técnicos a las gobernaciones fueron anunciados por el vocero presidencial José Luis Gálvez mediante una conferencia de prensa en el marco de la política estatal de descentralización.
La propuesta gubernamental plantea adecuar parte de las materias escolares a las características específicas de cada región sin romper con la unidad del sistema nacional de enseñanza. Según la explicación oficial, se mantendrá una base pedagógica común para todos los niveles de aprendizaje en el territorio boliviano, complementada con acápites territoriales enfocados en los contextos sociales, económicos y culturales locales.
La determinación se inscribe dentro de la denominada política «50-50», orientada a reducir la centralización en la gestión pública y otorgar mayor autonomía a las regiones. En ese sentido, el Ejecutivo contempla que los gobiernos autónomos departamentales asuman la administración de los institutos técnicos y tecnológicos, incluyendo la contratación de personal, mientras que el financiamiento operativo continuará a cargo del Tesoro General de la Nación (TGN).
Finalmente, las autoridades precisaron que el proceso se encuentra en su fase inicial de articulación con los diversos actores del sector educativo. Por el momento, el Ejecutivo no ha determinado la fecha exacta de implementación plena del nuevo esquema ni el porcentaje definitivo de contenidos de la malla curricular que será modificado.
