Kimberly Guilfoyle dimite como embajadora de Estados Unidos en Grecia tras semanas de informaciones que apuntaban a que solicitó un pago a un donante de Trump a cambio de acceso a funcionarios de la administración.
La decisión, anunciada por la Casa Blanca aye, pone fin a la carrera diplomática de uno de los aliados políticos más antiguos de Donald Trump. Se produjo después de que, según informes, el presidente estadounidense y el secretario de Estado, Marco Rubio, se enfurecieran ante las acusaciones.
“Le hemos pedido a la embajadora Guilfyole que renuncie; ha sido una pieza clave para el equipo y le deseamos lo mejor”, sostuvo Katie Zacharia, la nueva secretaria de prensa de la Casa Blanca, durante su primera rueda de prensa ayer.
Guilfoyle, la exprometida del hijo mayor de Trump, Donald Trump Jr., confirmó posteriormente su dimisión del cargo, que describió como el “honor de su vida”, y negó lo que calificó de acusaciones “falsas”.
En una publicación en redes sociales, se comprometió a “defender enérgicamente mi nombre, mi reputación y mi integridad”, y escribió: “Si bien mi tiempo como embajadora puede estar llegando a su fin, mi compromiso con el presidente Trump, el movimiento America First y el país que amo nunca terminará”.
La acusación más grave, publicada por primera vez por el Wall Street Journal el 8 de octubre, se centra en el donante Eric Deters.
Según el periódico, citando mensajes de Signal, en julio de 2025, días antes de su audiencia de confirmación en el Senado, Guilfoyle presionó a Deters para que pagara una factura de American Express de 100 000 dólares, asegurándole que la transferencia no aparecería en ningún sitio. «Cariño, por favor, necesito que me ayudes hoy mismo», escribió.
Guilfoyle se ofreció a utilizar su influencia para resolver sus problemas fiscales y legales a cambio, y le dijo que se había puesto en contacto con el comisionado del IRS y el departamento de justicia en su nombre.
También declaró que pagó a Guilfoyle unos 300.000 dólares a lo largo de los años sin recibir «ni un solo favor», y le señaló a MS Now que la petición «fue sin duda un intercambio de favores».
Según el Wall Street Journal, Guilfoyle también expresó su preocupación por la posible publicación de estos mensajes. «Eric, de verdad desearía que dejaras de escribir todas estas cosas», escribió en un mensaje. En otro, le señaló: «¡Qué pesadilla! Literalmente me vas a costar mi puesto de embajadora, deja de escribir». Le instó a que la llamara por Signal.
El periódico también informó que Guilfoyle aceptó regalos y servicios indebidos, profirió una supuesta amenaza contra un funcionario del país anfitrión y promovió los intereses de la empresa griega Aktor durante actos oficiales. El abogado de Guilfoyle, Jesse Binnall, declaró que ella cuestiona la autenticidad de los mensajes.The Guardian)
Por escándalo de corrupción
Dimite Kimberly Guilfoyle como embajadora de EEUU en Grecia
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