«En un par de semanas vamos a hacer público cuáles son las primeras cuatro o cinco empresas que vamos a cerrar», informó el ministro de Economía Christian Morales.
Desde hace varios meses, diferentes instancias del Ejecutivo anunciaron la situación crítica de varias firmas estatales, pero recién ahora se oficializa el cierre de algunas de estas, aunque por el momento no trascendió cuáles.
Según informó Morales la noche del viernes a Red Uno, estudios avalan que algunas empresas «no justifican su continuidad y representan una carga para las finanzas estatales», por lo que ya no estarán incluidas en el Presupuesto General del Estado (PGE) 2027.
Aunque dijo que hay varias entidades más que podrían «y deberían» seguir el mismo camino, fue cauto a la hora de adelantar más cierres. «Tenemos empresas de diferente índole, de diferentes características, que tenemos que ir viendo de manera responsable cómo proseguimos con los activos que tiene cada una de ellas, porque al final son activos de todos los bolivianos», manifestó.
El titular de Economía remarcó que el principal escollo para liquidar y cerrar operaciones en las firmas detectadas como deficitarias, son las deudas. «Lamentablemente, gran parte de las empresas han nacido con deudas y tenemos que ver qué hacemos con esas deudas, cómo las migramos o se consolidan en el TGE», señaló en el referido medio audiovisual.
ANTECEDENTES
El pasado 30 de julio, el presidente Rodrigo Paz dijo que «solo restan pasos administrativos para llevar adelante el cierre» y explicó que algunas empresas públicas «fueron creadas por ley, y mediante ley tienen que cerrarse», pero aseguró que, en otros casos, «en el PGE se ha determinado la reducción de aportes de capital y gasto de empresas públicas».
Días antes, el 15 de julio, el entonces ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, informó que, según los resultados de una investigación preliminar, las empresas estatales acumulan pérdidas por un total de Bs 12.700 millones. De este monto, Bs 5.100 millones corresponden a 15 firmas que concentran la mayor parte del déficit, a la cabeza de BoA, YLB y Mi Teleférico.
Aunque dijo que hay varias entidades más que podrían «y deberían» seguir el mismo camino, fue cauto a la hora de adelantar más cierres. «Tenemos empresas de diferente índole, de diferentes características, que tenemos que ir viendo de manera responsable cómo proseguimos con los activos que tiene cada una de ellas, porque al final son activos de todos los bolivianos», manifestó. (Brújula Digital)
