El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que una amenaza llevó a Washington a retirar de la base aérea de Fairford, en Reino Unido, alrededor de una docena de bombarderos B-1 y trasladarlos a sus bases de origen.
Trump aseguró que las autoridades estadounidenses conocen a los responsables de la amenaza, pero no precisó su naturaleza ni quién estaría detrás.
La base está bajo investigación de la policía antiterrorista después de un incidente ocurrido el 27 de septiembre, cuando fueron detectados tres vehículos sospechosos cerca de las instalaciones.
Mientras Trump y el vicepresidente JD Vance vincularon el retiro con una amenaza y hablaron de una medida preventiva, el secretario de Estado Marco Rubio evitó establecer una relación directa y dijo que los movimientos de aeronaves militares son habituales.
Autoridades británicas también señalaron que la base es segura. El Gobierno de Irán negó cualquier participación en el incidente, aunque funcionarios estadounidenses y británicos han sugerido la posible intervención de un actor extranjero.
La base de Fairford ha sido utilizada en los últimos meses para operaciones de bombarderos estadounidenses hacia Oriente Medio. (Agencias)
