Lamentando que no se haga uso de la fuerza pública para dar cumplimiento a las órdenes de aprehensión pendientes contra Evo Morales o se asuman medidas por las amenazas de movilizaciones y bloqueos anunciados por el exmandatario, el diputado por la alianza Unidad, Carlos Alarcón, aseguró que aquellas autoridades que no asumen medidas para hacer cumplir las restricciones propias del estado de excepción, solo provocan que esta medida se devalúe.
En criterio de Alarcón, las amenazas y advertencias vertidas por el dirigente cocalero se constituyen en delitos contra la seguridad del Estado, actitudes que deben ser sancionadas con firmeza, sobre todo mientras se encuentra vigente un estado de excepción ya que es de conocimiento público que las movilizaciones del “evismo” buscan forzar una candidatura a la presidencia completamente inconstitucional.
“Lo que se tiene que hacer es precautelar la vigencia del estado de excepción”, sostuvo el legislador paceño, cuestionando que autoridades del Ejecutivo, del Ministerio Publico y de la Policía Boliviana permitan que permanentemente se amenace la estabilidad del país desde la región del trópico.
Para Alarcón, al no disponerse medidas para contrarrestar los anuncios desestabilizadores de Morales y sus aliados, se disminuye considerablemente la fuerza que una medida como el estado de excepción debe tener, situación que podría ser perjudicial en el futuro.
“Si no se actua como se debe, el Gobierno se está encargando de desacreditar y devaluar el estado de excepción y cuando cualquier otro gobierno quiera utilizar esta medida no lo va poder hacer porque no se actúa. Ya se debería haber presentado una querella por instigación publica a delinquir”, dijo.
El domingo, el ministro de Defensa Ernesto Justiniano, respondió a las amenazas de Evo Morales sobre el inicio de protestas a partir del mes de octubre, recordando a la exautoridad que ninguna persona está por encima de la ley, sin importar que haya sido presidente o tenga la capacidad de convocar movilizaciones.
“Las diferencias políticas se resuelven dentro de la democracia y de la ley, no bajo la advertencia de que si no es de buenas será de malas”, dijo el ministro.
