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Nueva York

Xi Jinping llama a competir sin confrontación entre China y EEUU

> El presidente chino defiende ante Trump que la IA esté siempre bajo control de los humanos. > Dos osos pandas llegarán a EEUU desde China como muestra de la “amistad” entre los dos pueblos.

China y Estados Unidos, las dos grandes economías del mundo, son países rivales pero más les vale entenderse. Este fue el mensaje que repitieron, directa e indirectamente, los respectivos presidentes, Xi Jinping y Donald Trump, durante su cumbre ayer en una engalanadísima Casa Blanca, para recibir a su invitado y en la que los dos quisieron hacer alarde de sintonía.
“Pekín y Washington no tenemos que evitar mencionar la competencia, pero nuestra competencia debería ser sana y deberíamos mantenerla bajo unos límites. Debería ser una carrera para alcanzar al otro, no una lucha en la que uno gana y el otro pierde. China y Estados Unidos deben mantener la postura de no incurrir en conflictos ni en confrontaciones mutuas, sin duda podemos encontrar una vía adecuada para que dos grandes naciones convivan en armonía en este planeta que ambos llamamos hogar”, sostuvo el jefe de Estado chino, quien defendió que las fuerzas armadas de ambos países deberían mantener un diálogo de forma habitual y mejorar los mecanismos en la comunicación en casos de crisis y en la prevención.
“Es posible superar la trampa de Tucídides”, señaló Xi, en referencia a la teoría política que describe el peligro de guerra cuando una nueva potencia desplaza a la dominante en ese momento.
Xi llegó a Washington en su primer viaje desde 2015, cuando estaba en el poder el demócrata Barack Obama, acompañado de la primera dama china, Peng Liyuan, con una agenda con reuniones a puerta cerrada y una cena de Estado, donde tiene previsto abordar con Trump temas comerciales, la inteligencia artificial (IA), Taiwán y la guerra de Irán.

GESTO DE DEFERENCIA
Trump y la primera dama Melania Trump acudieron a recibir a Xi y Peng a la base aérea de Andrews, en las afueras de Washington, en un gesto poco habitual en el estadounidense, que quiso agasajar a su invitado con un acto con los máximos honores, con sobrevuelo de aviones militares y una alfombra roja de 3 metros.
Ya en la Casa Blanca ambos inauguraron su agenda de trabajo con sendos discursos. Trump destacó que ambos forjaron una amistad desde su primer mandato (2017-2021), «una gran amistad de verdad», señaló, que se construyó sobre la base del respeto mutuo y los intereses vitales de ambos pueblos.
“Hemos pasado tiempo juntos en todo el mundo, de Alemania a Argentina, de Japón a Corea del Sur, de Pekín a Palm Beach, pero esta es nuestra primera vez juntos en la Casa Blanca”, rememoró el presidente de EEUU, quien visitó la capital china en mayo pasado. El propio Xi confirmó poco después que ambos establecieron una “relación personal” y que permanecen en contacto, además de animar a los diferentes departamentos de ambos Gobiernos a cooperar y tener una interacción.
Trump subrayó que juntos lograron «avances extraordinarios» en asuntos de lo más variado. Y ahora, «durante esta visita, hablaremos de cuestiones apremiantes sobre seguridad, tecnología y súper inteligencia. Las decisiones que tomemos en estas áreas hoy pueden promover la paz y la prosperidad en las próximas décadas», auguró.
En ese sentido, el estadounidense manifestó su confianza de que si se centran en los intereses comunes, tienen mucho que conseguir a lo largo de la historia y recordó la alianza que hubo entre EEUU y China durante la II Guerra Mundial.
Xi, por su parte, ha hecho hincapié en que tanto China como EEUU, como potencias, tienen “una responsabilidad histórica de avanzar en el desarrollo humano y el progreso”, y señaló que este año él y Trump acordaron en Pekín construir “una relación constructiva” entre ambos basada en “la estabilidad estratégica”.
“Estoy dispuesto a trabajar con usted para conducir el gran navío de las relaciones chino-estadounidenses hacia un rumbo firme hacia el futuro”, aseveró Xi, quien se mostró a favor de “fortalecer la comunicación”, ya que, a través de un diálogo “franco, profundo y continuado, los dos países pueden entenderse mejor, buscar puntos comunes y dejar de lado las diferencias y construir la confianza mutua”.
Sobre la IA, una tecnología sobre la que ambos Estados compiten, Xi remarcó que China y EEUU “tienen la capacidad y la responsabilidad de desarrollar y gestionar la IA por el bien y garantizar que su desarrollo esté siempre bajo control humano y sirve al bienestar de la gente”.
También adelantó que en lo que respecta a la lucha antidroga y seguridad Pekín está dispuesto a fortalecer la cooperación con Washington.
En cuanto al comercio, “China mantiene la puerta bien abierta para dar la bienvenida a las compañías estadounidenses que quieran invertir y hacer negocios allí. Espero que las compañías chinas sean tratadas de forma justa en Estados Unidos. Trabajando juntos podemos fortalecer la lista de temas para cooperar y reducir los problemas”. Xi sugirió que haya un aumento de los vuelos directos entre los países para facilitar el comercio y los viajes.
Como gestos de amistad, Xi anunció que dos osos pandas gigantes, Ping Ping y Fu Shuang, llegarán en los próximos días al zoo de Atlanta (Estado de Georgia) y la invitación a 100.000 jóvenes estadounidenses para que visiten China en programas de estudio e intercambio en los próximos cinco años.

REUNIÓN PRIVADA
Luego de finalizar su reunión en la Casa Blanca, Trump valoró como «muy buena», ambos se subieron al helicóptero Marine One en los terrenos de la Casa Blanca, para realizar un breve paseo.
Aunque el encuentro fue privado, la agencia de noticias Xinhua adelantó que ambos líderes trataron el conflicto entre Estados Unidos e Irán, que permanece activo desde el pasado mes de marzo. Xi Jinping explicó a Trump que China apoya que ambos países beligerantes regresen al acuerdo alcanzado el pasado mes de junio y puedan poner fin a la guerra.
También ha puesto sobre la mesa la cuestión taiwanesa. Las autoridades chinas consideran a Taiwán como una “parte inalienable” de su territorio y no descartaron el uso de la fuerza para hacerse con su control. Sobre este asunto, el mandatario del gigante asiático afirmó que espera que Estados Unidos mantenga su postura de oponerse a la independencia de Taiwán y “aborde el asunto con prudencia”. (RTVE)

 

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