Una mujer de 34 años, identificada como Angélica Saraiva de Sá, alias “Angeliquinha”, fue capturada en Santa Cruz de la Sierra tras permanecer más de un año prófuga de la justicia brasileña, señalada como una de las líderes del Comando Vermelho y tiene seis órdenes de prisión y condenas que, según autoridades de Brasil, suman más de 260 años.
La detenida era buscada desde el 17 de agosto de 2025, cuando escapó junto con otra interna de la Penitenciaría Femenina Ana Maria do Couto May, en Cuiabá. La Policía Civil de Mato Grosso la identifica como una de las principales integrantes del Comando Vermelho en los municipios de Alta Floresta y Nova Bandeirantes, en el norte de ese estado.
Entre sus principales antecedentes figura una condena de 99 años y 11 meses de prisión, dictada en marzo de 2025 por su participación en el asesinato de cuatro trabajadores procedentes de Paraná. Los homicidios ocurrieron en 2022, en el municipio de Nova Monte Verde, después de que las víctimas fueran relacionadas con una organización criminal rival.
La mujer también fue vinculada a la Operación Showdown, desarrollada en marzo de 2026 contra una estructura investigada por tráfico de drogas, lavado de dinero y explotación ilegal de juegos de azar. De acuerdo con la Policía Civil de Mato Grosso, el grupo relacionado con su entorno familiar habría movilizado más de 20 millones de reales.
La investigación alcanzó a su padre, su hija y su yerno, quienes fueron incluidos entre los objetivos de la operación. Según los investigadores brasileños, algunos negocios familiares habrían sido utilizados para dar apariencia legal a recursos obtenidos ilícitamente. Angélica no fue localizada durante ese operativo porque continuaba prófuga.
Su captura en Santa Cruz fue posible mediante un trabajo coordinado entre organismos de seguridad de Bolivia y Brasil, entre ellos la Policía Boliviana, la Policía Judiciária Civil de Mato Grosso, la Polinter y la Gerencia de Combate al Crimen Organizado (GCCO).
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, informó que en el mismo contexto también fue capturado un hombre vinculado al Primer Comando de la Capital (PCC). La autoridad señaló que ambos eran considerados integrantes de alto nivel de organizaciones criminales brasileñas y que tenían antecedentes relacionados con narcotráfico en Bolivia y Brasil.
Oviedo explicó que ambos procedimientos se realizaron dentro del Plan Fronteras Seguras, que contempla controles fronterizos, intercambio de información de inteligencia y coordinación con la Policía brasileña. Además, anunció que se aplicarán los procedimientos correspondientes para la expulsión de los dos ciudadanos hacia Brasil.
En el caso de Angélica, las autoridades de ambos países deberán cumplir los procedimientos legales para establecer su custodia y eventual retorno a Brasil, donde enfrenta las causas y condenas emitidas por la justicia de ese país.
