El papa León cumplió ayer 71 años. Aunque actualmente dirige la Iglesia católica desde Roma, en Chiclayo todavía hay quienes lo recuerdan como monseñor Robert Prevost, el obispo que caminaba entre su gente, visitaba comunidades y compartía con los fieles las costumbres de la región.
De sus 71 años, alrededor de 20 transcurrieron en el Perú. Prevost llegó por primera vez en 1985, pasó por Chulucanas y Trujillo, y regresó en 2014 para asumir la conducción de la Diócesis de Chiclayo, donde permaneció hasta 2023.
Fue precisamente en el norte donde construyó buena parte de los vínculos que hoy permanecen. En Monsefú, por ejemplo, la celebración incluye un desayuno con pavo horneado, garbanzo, aceituna, queso y la tradicional rosca monsefuana; al almuerzo, cabrito con loche y frito monsefuano, este último uno de los platos favoritos de León XIV.
Ánggela Gonzales, emprendedora gastronómica y dueña del restaurante Don Emilio, explicó el origen de la tradición. “Tenemos el frito monsefuano porque era uno de los platillos favoritos del Papa, que siempre celebró su cumpleaños aquí en Monsefú, porque su cumpleaños es el 14 de septiembre, el mismo día del Jesús Nazareno Cautivo”, contó.
UNA ORACIÓN
La relación de Prevost con Chiclayo también trascendió las actividades pastorales. Monseñor Marco Antonio Cortez Lara, obispo de Tacna y Moquegua y nacido en Chiclayo, recuerda la cercanía que ambos mantuvieron cuando eran obispos.
“Cuando yo iba a Chiclayo, por motivos familiares, porque tengo familia allá, iba a saludarle y él me invitaba a veces a su casa y hemos conversado. Eso hizo que surgiera una cercanía entre nosotros, más allá de la tarea episcopal. (…). Es un chiclayano comiendo la comida propia de allí. Ha tenido esa gran capacidad de adaptación. No tuvo ningún problema en sentirse uno más con los hermanos. Esa cercanía que tiene es muy reconfortante”, recordó Cortez a Perú21.
Y este cumpleaños llega pocos meses antes de su regreso al país. En noviembre, León XIV tiene prevista una visita apostólica al Perú, donde volverá a encontrarse con ciudades y personas que formaron parte de su historia pastoral.
Para monseñor Cortez, el mejor regalo que puede recibir el Papa no necesita envoltura. “El Señor te conserve. El Señor te proteja. El Señor te libre de todo mal y te haga santo. Eso es lo que yo le diría”, sostuvo.
Y pidió que esa oración sea una compañía para León XIV y una protección ante las dificultades que implica su actual responsabilidad.(Perú21)
