El Ministerio de Gobierno informó que los operativos ejecutados en el marco de la Política Antidroga 2026–2030 permitieron afectar en aproximadamente $us 1.000 millones la economía del narcotráfico, además de incautar 394 toneladas de droga, más de 80 avionetas, 420 inmuebles y 672 vehículos vinculados a actividades ilícitas.
Los resultados corresponden a una estrategia que busca ampliar la lucha contra el narcotráfico y afectar las estructuras económicas, financieras, logísticas y territoriales de las organizaciones criminales, más allá de la incautación de sustancias controladas.
En materia de interdicción, las autoridades reportaron el secuestro de 394 toneladas de cocaína y marihuana, además de la incautación de más de 80 avionetas, 420 inmuebles y 672 vehículos vinculados con actividades ilícitas. También fueron destruidas 14 pistas clandestinas, con el objetivo de reducir la capacidad logística utilizada para el traslado de drogas.
Las acciones incluyeron además operativos contra organizaciones criminales transnacionales. En ese marco, 17 personas consideradas objetivos de alto valor y vinculadas al Primer Comando Capital (PCC) y al Comando Vermelho (CV) fueron expulsadas del territorio nacional, según el reporte oficial.
La nueva estrategia incorpora también medidas dirigidas a seguir los recursos económicos del narcotráfico, mediante inteligencia financiera, recuperación de bienes, control de precursores químicos y persecución del lavado de activos. El objetivo es afectar las fuentes que permiten financiar y sostener las operaciones de las organizaciones criminales.
La Política Antidroga 2026–2030, aprobada por el Consejo de Política Integral (CPI), establece nueve ejes estratégicos que incluyen la desarticulación de organizaciones criminales, interdicción estratégica, inteligencia financiera, control de sustancias y precursores, control responsable de cultivos de coca, desarrollo integral, prevención y rehabilitación, fortalecimiento institucional y cooperación internacional.
El Ministerio de Gobierno sostiene que el cambio responde a la transformación del narcotráfico, caracterizado por rutas cambiantes, cargamentos fragmentados, nuevas tecnologías y mecanismos financieros para evadir los controles estatales. La política fue elaborada con participación interinstitucional y acompañamiento de organismos como la Unodc y la CICAD/OEA, con el propósito de avanzar hacia la desarticulación de las redes que financian y sostienen el narcotráfico y el crimen organizado.
