La Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos (Csutcb) atraviesa una fractura entre dos sectores, luego de que cinco de sus directores, encabezados por Rubén Colque, acudieran a una convocatoria de Evo Morales, mientras el secretario ejecutivo de la organización, Emilio Núñez, mantiene el respaldo de otros ocho directores que trabajan junto al Gobierno del presidente Rodrigo Paz.
La división se produjo en medio de la disputa por la línea política que asumirá la organización campesina. Mientras un sector participó de la convocatoria de Morales, Núñez sostiene su posición junto a los directores que respaldan al actual Gobierno.
El conflicto tendrá un momento decisivo el 14 de septiembre, cuando se realice un ampliado en el que las bases deberán definir con cuál de los dos sectores se alinearán. La determinación podría establecer la posición que asumirá la organización frente al Gobierno y al sector que respalda a Morales.
La tensión entre ambas posiciones también genera preocupación por un eventual desborde de las bases. Desde el sector encabezado por Núñez se advierte sobre la posibilidad de que la disputa dirigencial derive en movilizaciones y en un conflicto de mayor magnitud, incluso con el antecedente de los 54 días de movilización.
Ante ese escenario, los dirigentes que permanecen junto al Gobierno solicitaron una reunión con autoridades nacionales para buscar respaldo y fortalecer a su sector antes del ampliado. La audiencia, sin embargo, todavía no habría sido concedida.
Entre las autoridades con las que buscan reunirse se encuentra el viceministro Adrián Oliva y, de ser posible, también el viceministro Santa María. El propósito de ese encuentro es coordinar acciones frente a la división interna y evitar que la disputa entre los sectores llegue a generar un conflicto en las bases.
