Durante una inspección realizada por autoridades y expertos del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz (Gamlp) se informó que se activó, de manera inmediata, equipos técnicos y profesionales para contener una situación de emergencia ambiental identificada en el relleno sanitario de Sak’a Churu, tras la conclusión del contrato de la empresa Colina y su salida del lugar.
Según el alcalde de La Paz, César Dockweiler, la celda intervenida debía contar con una vida útil de hasta dos meses; sin embargo, presentó fisuras y desplazamientos del terreno que provocaron la salida de lixiviados. Por eso, se movilizó maquinaria, personal técnico y equipos operativos para estabilizar la estructura y evitar un posible deslizamiento.
“El jueves en la noche, viernes todo el día y durante la noche se ha hecho un trabajo excepcional. Hemos logrado proteger para que la pared no se rompa. Se ha generado un sistema de drenaje para que pueda empezar a fluir los lixiviados hacia la piscina de tratamiento”, informó.
Los trabajos se desarrollaron de manera continua durante aproximadamente 48 horas, con operaciones durante la mañana, tarde y noche, y con la movilización de maquinaria disponible para atender la emergencia.
“En un trabajo de 48 horas, mañana, tarde y noche, tuvimos que conseguir maquinaria de donde había, porque los señores que estaban administrando se fueron. Se llevaron parte de su maquinaria y sus trabajadores se fueron”, señaló la autoridad edil.
Según una nota institucional, como parte de la intervención, los equipos municipales reforzaron la pared de la celda y habilitaron un sistema de drenaje para conducir los lixiviados hacia la piscina de tratamiento, evitando que estos continúen escurriendo sobre el terreno y reduciendo el riesgo de contaminación ambiental.
Además, se habilitó una nueva celda para garantizar la disposición de los residuos sólidos que diariamente genera la ciudad de La Paz.
ADVIERTEN SOBRE UNA SITUACIÓN DE RIESGO
Durante la inspección, el alcalde mostró las fisuras y afectaciones existentes en el terreno y explicó que la situación encontrada representaba un riesgo que debía ser atendido con carácter inmediato.
“Van a poder ver este sistema de drenaje y cómo hemos tenido que hacer un canal para evitar que haya contaminación ambiental. Van a poder ver dónde se ha desparramado la basura producto justamente de un mal trabajo de esa celda”, manifestó.
Dockweiler calificó la situación encontrada como una presunta “bomba de tiempo”, cuya atención inmediata permitió evitar, hasta el momento, un nuevo episodio de afectación ambiental para la población paceña.
“Van a ser testigos de que había una bomba de tiempo que nos habían dejado para que seguramente esto provoque un nuevo daño ambiental. La acción oportuna del Gobierno Municipal y este equipo que el día de hoy me acompaña ha permitido que evitemos un nuevo daño ambiental a nuestra ciudad como ocurrió el año 2019”, afirmó.
Asimismo, denunció una “presunta conducta obstructiva deliberada” por parte de la empresa Colina, luego de que esta abandonara el relleno sanitario de Sak’a Churu tras la conclusión de su contrato, dejando —según la autoridad edil— una celda con serias deficiencias de construcción y manejo que obligaron al Gobierno Autónomo Municipal de La Paz (Gamlp) a intervenir de manera inmediata para evitar una emergencia ambiental.
