Sumándose a los criterios que cuestionan las reiteradas sesiones convocadas para interpelar a autoridades del Órgano Ejecutivo, la diputada por la alianza Unidad, Clotilde Padilla, acusó al presidente nato de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) de buscar sabotear la gestión del presidente Rodrigo Paz a través de actos de fiscalización en coordinación con parlamentarios que nunca observaron los excesos del “masismo”.
En criterio de la asambleísta representante del departamento de Santa Cruz, existen intereses políticos que buscan perjudicar la gestión de gobierno, mismos que recurren a diferentes estrategias, una de ellas tiene que ver con retrasar el análisis legislativo de proyectos de ley y reformas constitucionales enfocadas en sacar al país de su actual situación de crisis.
Una de las maniobras es saturar con interpelaciones el trabajo de la ALP. “Yo debo ser critica respecto a que todo el tiempo estamos con interpelaciones, una tras otra, y se lo dije al vicepresidente, que necesitaos tratar proyectos por el bien del país, pero lo que se ha visto es que se busca retrasar todo trabajo por el bien de Bolivia a través de un sabotaje a la gestión del presidente”, sostuvo la legisladora.
Según Padilla, el principal motivo para que existan tantas solicitudes de interpelación dirigidas a los titulares de distintas carteras de Estado y estas sean programadas, una tras otra, por la presidencia de la ALP, no puede ser otro que perjudicar los planes del gobierno para atender las necesidades de la población, evitando que el Parlamento priorice el análisis de estos temas.
“Es necesario cuestionar la actitud de algunos diputados que han sido parte de la anterior legislatura, cuando la corrupción del MAS estaba en su punto más alto, ¿Por qué no interpelaban en todo ese tiempo?”, observó la legisladora.
Esta semana, una sesión plenaria de la ALP convocada para interpelar al ministro de Gobierno, Marco Oviedo, respecto a los operativos ejecutados durante los 53 días de bloqueos en el país, tuvo que ser suspendida por falta de quórum en la Cámara de Senadores.
El presidente nato de la Asamblea Legislativa, Edmand Lara, dispuso reprogramar dicho acto de fiscalización, anunciando sanciones para los parlamentarios que, con su ausencia, provocaron la suspensión.
Desde la oposición se cuestionó un supuesto sabotaje del oficialismo para impedir la censura de Oviedo.
Por otro lado, legisladores oficialistas reprocharon que el trabajo de la ALP sea constantemente interrumpido a través de constantes convocatorias a sesión plenaria para la interpelación de autoridades.
“No quisiera pensar que las personas que están solicitando y programando interpelación tras interpelación, estén buscando sabotear el trabajo no solo del gobierno, sino también de la Asamblea Legislativa cuando hay bastantes temas y leyes pendientes de tratamiento. Una de las más importantes y principales es analizar las propuestas normativas para las elecciones judiciales. No podemos seguir todos los días priorizando las interpelaciones”, sostuvo Padilla, llamando a sus colegas a ser conscientes de sus actos y de la situación por las que atraviesa el país.
“En este momento necesitamos trabajar y viabilizar proyectos por el bien de Bolivia”, dijo.
En la misma línea, el diputado paceño Alejandro Reyes cuestionó la falta de sensatez con que la presidencia del Parlamento programa las interpelaciones a ministros de Estado, reprochando que a través de reiterados y repetitivos actos de fiscalización se perjudique la gestión y se desprestigie la labor legislativa.
Según Reyes, es lamentable que, producto de cálculos políticos, se sature la agenda de la Asamblea Legislativa con interpelaciones que solo perjudican otras actividades en el Parlamento y la propia labor de las autoridades convocadas para rendir informe ante el pleno. “Le estamos quitando tiempo a los ministros en su labor tan importante, para atender un cálculo político que no le da redito a nadie y solo desprestigia a la Asamblea Legislativa”, sostuvo.
En ese marco, apuntó al presidente nato de la ALP por la falta de criterio y coordinación para programar interpelaciones, hecho que calificó como una lamentable falta de sensatez por parte de la segunda autoridad del Estado boliviano y cabeza del Órgano Legislativo.
“El vicepresidente debe entender que no podemos estar interpelando ministros cada semana, con este tipo de determinaciones se le está quitando seriedad al trabajo de la Asamblea Legislativa. Creo que, lo que le está faltando es asesoramiento y sentido común, porque no podemos perjudicar a los parlamentarios y a los propios ministros para venir a perder todo un día de trabajo una vez por semana”, expresó.
Desde el Parlamento
Interpelaciones son usadas para sabotear el trabajo del Ejecutivo
> Aseguran que intereses políticos buscan perjudicar la gestión de gobierno y para ello recurren a diferentes estrategias, una de ellas es saturar con interpelaciones el trabajo de la ALP. > Ven que se busca retrasar el análisis legislativo de proyectos de ley y reformas constitucionales que se plantean para sacar al país de su actual situación de crisis. > Lamentan que se prioricen las interpelaciones cuando existen importantes temas y leyes pendientes de tratamiento como el análisis de las propuestas normativas para las elecciones judiciales complementarias.
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