El Ministerio de Salud y Deportes, a través del Programa Nacional de Enfermedades Zoonóticas, Ofidios y Ponzoñosos, gestiona la disponibilidad de 561.600 tabletas de Egaten (triclabendazol) para fortalecer las acciones de prevención, diagnóstico y tratamiento de la fascioliasis, una enfermedad parasitaria que afecta principalmente a poblaciones del Altiplano Norte del departamento de La Paz.
El medicamento será destinado a 18 municipios afectados por esta enfermedad. La distribución será coordinada con el Servicio Departamental de Salud (Sedes) de La Paz, las redes de salud, los gobiernos municipales y los establecimientos de salud, con el objetivo de garantizar que el tratamiento llegue oportunamente a las personas que lo necesiten.
Como parte de las acciones de control, también se desarrolla un estudio en niños en edad escolar para identificar la presencia de fasciolosis y otras enfermedades relacionadas. Los resultados permitirán establecer las zonas que requieren mayor atención y orientar las próximas intervenciones sanitarias.
La disponibilidad de triclabendazol permitirá evitar interrupciones en los tratamientos y atender de manera oportuna a las personas que resulten positivas en los controles. Estas acciones se complementan con medidas de prevención y con el trabajo coordinado entre las autoridades nacionales, departamentales, municipales y el personal de salud.
«Nuestro propósito es que los niños crezcan saludables y fuertes y absorban adecuadamente los nutrientes», afirmó la ministra de Salud, Marcela Flores, al remarcar que este objetivo requiere el compromiso conjunto del personal de salud y de las autoridades municipales para garantizar una atención integral.
Con estas acciones, se busca fortalecer la respuesta sanitaria en las comunidades afectadas y avanzar en la reducción de la fascioliasis como un problema de salud pública, mediante intervenciones coordinadas de prevención, diagnóstico y tratamiento.
DATO
La Fasciola hepática es un parásito o gusano plano en forma de hoja. En su etapa adulta, vive y se aloja en los conductos biliares y el hígado de una persona; aunque también, en animales de pastoreo como: ovejas, vacas, llamas y alpacas.
Para que el parásito pueda desarrollarse, sobrevivir y multiplicarse en la naturaleza, requiere de ciertas condiciones como: un entorno húmedo en zonas de pastizales anegados, orillas de ríos de corriente lenta, vertientes, acequias, lagunas y bofedales.
Además de climas templados a fríos-húmedos con temperaturas de entre 10 °C y 25 °C. La humedad constante es indispensable para que los huevos del parásito no se sequen y para que sobrevivan los caracoles que actúan como sus hospedadores.
La Fasciolasis o Thalpalaqo (dos términos que hacen referencia al gusano y su forma plana) necesita cumplir dos etapas en la naturaleza para crecer y transmitirse. Primero, los huevos del parásito salen en el estiércol de los animales infectados y cuando caen al agua, nacen pequeñas larvas que entran en caracoles donde se multiplican rápidamente.
Luego, sale del caracol, nada en el agua y se pega a las hojas o tallos de plantas como la totora, el berro o la kora. Ahí forma pequeñas cápsulas muy resistentes listas para contagiar a quien consuma estos alimentos sin lavar o cocer.
La interrupción de esta enfermedad se logra cortando la vía de contagio: evitar el consumo de plantas acuáticas crudas sin desinfectar, hervir el agua antes de beberla, y acompañar las campañas de desparasitación ofertadas de forma gratuita en el sistema público de salud.
