El encarecimiento de la harina se siente en los principales mercados del eje central del país, donde comerciantes de Cochabamba, Santa Cruz y La Paz reportan incrementos de precios, menor regularidad en el abastecimiento y una reducción en las compras de los consumidores.
En Cochabamba, vendedores de la calle Lanza señalaron que el mayor impacto se registra en la harina importada. A comienzos de 2026, el quintal se comercializaba cerca de Bs 220, mientras que en agosto llegó a Bs 330, una diferencia de Bs 110.
Los comerciantes también advirtieron una menor presencia del producto nacional, situación que abrió mayor espacio a la harina procedente de Argentina.
“Ya no llega la harina nacional, ya no está llegando, está llegando la argentina”, afirmó uno de los vendedores consultados.
En Santa Cruz, la situación presenta algunas diferencias. En el mercado Abasto, la harina nacional continúa disponible y se comercializa alrededor de Bs 350 el quintal, aunque el precio varía según la marca.
Los comerciantes cruceños atribuyen el incremento principalmente a los costos relacionados con el combustible y el transporte. También indicaron que la harina argentina llega con menor frecuencia que en otros departamentos.
En La Paz, comerciantes de la calle Gallardo reportaron que el quintal de harina argentina se vende aproximadamente en Bs 330, mientras que los negocios que todavía disponen de producto nacional lo ofrecen hasta en Bs 340.
De acuerdo con los vendedores paceños, la harina nacional dejó de ingresar con regularidad y el mercado depende actualmente en mayor medida del producto argentino. Sin embargo, el abastecimiento tampoco es constante.
El incremento de precios ya repercute en la demanda. Comerciantes de los tres departamentos coinciden en que los compradores redujeron el volumen de sus adquisiciones, lo que se traduce en menores ventas en los centros de abasto. (Agencias)
