El conflicto por el recojo de basura en La Paz persiste debido a desacuerdos económicos y contractuales entre la Alcaldía y la empresa La Paz Limpia (LPL), sumado a la escasez de carburantes. Esta crisis provocó la acumulación de residuos en las calles y la convocatoria a emergencias ciudadanas.
La empresa y los trabajadores reclaman un incremento mayor en sus costos operativos por el alza de carburantes y el salario mínimo, mientras que la Alcaldía señala que la propuesta edil solo cubre una parte de lo solicitado.
La escasez de diésel y gasolina afectó de manera directa la circulación y el normal funcionamiento de la flota de carros recolectores.
A pesar de los intentos de preacuerdos y mesas de diálogo, los trabajadores mantuvieron paros y vigilias, interrumpiendo el servicio regular por varios días; mientras los puntos de acumulación de basura aumentan y ponen en riesgo la salud de la población paceña.
Por otro lado, el concejal Fernando Ruiz Saldias cuestionó la convocatoria del alcalde César Dockweiler a la Asamblea de la Paceñidad para abordar la crisis por la acumulación de basura y afirmó que el Ejecutivo municipal estaría utilizando ese espacio como un mecanismo para proyectar una imagen de consenso ciudadano, en lugar de asumir las responsabilidades que le corresponden frente al conflicto con las empresas concesionarias del servicio de aseo.
