La Festividad de la Virgen de Guadalupe tendrá este 2026 una celebración histórica en Sucre, al realizarse por primera vez después de su inscripción en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). La distinción fue otorgada el 9 de diciembre de 2025 y reconoce el valor de una tradición con más de cuatro siglos de historia.
Cada septiembre, miles de devotos, danzarines y visitantes llegan a Sucre para participar de una de las expresiones religiosas y culturales más importantes de Bolivia. El Santuario de la Virgen de Guadalupe constituye el centro de esta devoción, dedicada a la imagen conocida popularmente como la “Mamita Gualala”.
La tradición señala que la imagen de la Virgen de Guadalupe llegó desde España y que, desde 1601, se convirtió en patrona de Charcas durante la época virreinal y en protectora de la entonces Villa de La Plata, actual ciudad de Sucre.
La inscripción internacional fue aprobada durante la vigésima sesión del Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco, después de la evaluación del expediente presentado por Bolivia.
El dossier destacó los distintos elementos que confluyen en la festividad y que reflejan la articulación entre la historia de la evangelización y las tradiciones locales construidas y transmitidas durante generaciones.
Entre estas expresiones se encuentran la diversidad de identidades culturales que participan de la celebración, las músicas y danzas tradicionales y las coplas dedicadas a la Virgen desde hace aproximadamente cuatro siglos.
Estas composiciones, que durante los primeros siglos eran interpretadas en latín, actualmente también se cantan en quechua, como parte de la evolución y apropiación cultural que ha acompañado a la festividad a lo largo de su historia.
A ello se suman los tradicionales cargamentos de plata vinculados a la actividad minera, las vestimentas características de danzas representadas exclusivamente en honor a la Virgen de Guadalupe y otras prácticas culturales transmitidas de generación en generación que otorgaron a la festividad una identidad propia.
El reconocimiento internacional implica también el compromiso de preservar esta manifestación cultural, proteger los conocimientos y expresiones asociados a ella y garantizar su transmisión a las nuevas generaciones.
Aunque la celebración central se desarrolla el 8 de septiembre, fecha de la Natividad de la Virgen María, las actividades religiosas y culturales se extienden durante varias semanas y convierten a septiembre en uno de los periodos de mayor expresión de fe y tradición en Sucre.
La programación contempla novenas y misas en el Santuario, la procesión de la imagen por las calles de la ciudad, serenatas y la tradicional Entrada Folklórica, que congrega a más de un centenar de fraternidades, además de miles de participantes y espectadores.
Para los sucrenses, la Virgen de Guadalupe representa mucho más que una celebración religiosa. Su devoción forma parte de la identidad de numerosas familias y constituye una tradición transmitida de padres a hijos durante generaciones.
“Vamos a agradecer y a pedir por nuestras familias. Es nuestra mamá del cielo y nos cuida como una madre siempre”, expresa una devota sobre el significado que tiene la Virgen en su vida familiar y espiritual.
Uno de los principales espacios de esta tradición se encuentra junto a la Catedral Metropolitana, en inmediaciones de la plaza 25 de Mayo, donde está ubicada la Capilla de la Virgen de Guadalupe, construida en 1617 y considerada uno de los principales centros de la devoción guadalupana en Sucre.
En su interior se conserva la venerada imagen pintada por fray Diego de Ocaña en 1601. Su manto reúne piezas de oro, plata, joyería y piedras preciosas, entre ellas zafiros, perlas, diamantes y rubíes, incorporadas a lo largo de los siglos como muestras de agradecimiento y devoción de los fieles.
El conjunto también refleja la tradición de la orfebrería desarrollada en la antigua ciudad de La Plata. Algunas de sus figuras representan episodios relacionados con la llegada española al continente americano y forman parte del patrimonio artístico que acompaña a la imagen.
Se estima que el manto y sus ornamentos reúnen más de 10.000 piezas de oro, plata y piedras preciosas, muchas de ellas entregadas como ofrendas o exvotos por los fieles durante aproximadamente cuatro siglos de devoción.
La Festividad de la Virgen de Guadalupe se consolidó así como un encuentro que trasciende el ámbito religioso y reúne expresiones de fe, arte, música, danza y tradición, convocando cada año a chuquisaqueños, visitantes de diferentes regiones del país y turistas.
Para este 2026, el Gobierno Autónomo Municipal de Sucre, en coordinación con el Comité Interinstitucional de la Festividad de la Virgen de Guadalupe, prepara una programación especial para acompañar la primera celebración desarrollada después del reconocimiento internacional.
La festividad tendrá este año el desafío de celebrar la distinción obtenida en 2025 y, al mismo tiempo, fortalecer las acciones destinadas a preservar una tradición que forma parte de la memoria colectiva de Sucre y que ahora también integra el Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. (Sucre, especial para EL DIARIO)
