Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y Canadá emitieron un comunicado conjunto en el que calificaron de «inaceptable» la decisión de Israel de abrir licitaciones para construir unas 1.200 viviendas en la zona estratégica E1 de la Cisjordania ocupada.
Las potencias exigieron al gobierno israelí la retirada inmediata del proyecto, advirtiendo que la medida atenta directamente contra la solución de dos Estados, aísla Jerusalén Este y agrava la inestabilidad en la región en un contexto de creciente violencia por parte de colonos.
El proyecto, impulsado por el Ministerio de Vivienda israelí para la zona situada entre Jerusalén Este y el asentamiento de Maale Adumim, fija el plazo de ofertas hasta el 19 de octubre, días antes de las elecciones generales en Israel.
Pese a la condena del Secretario General de la ONU y el rechazo de la Unión Europea por representar una «amenaza existencial» para la continuidad territorial palestina, el Ejecutivo israelí defendió la iniciativa, desafiando las objeciones presentadas por comunidades beduinas y grupos pacifistas ante los tribunales. (Agencias)
