Apple estaría preparando una renovación significativa en su línea de relojes inteligentes, con propuestas que se alejan del diseño tradicional del Apple Watch. Según información revelada por Mark Gurman, la compañía estudia dos alternativas inéditas: una pulsera de actividad sin pantalla y un reloj con esfera circular.
Una pulsera sin pantalla
La idea más avanzada en los laboratorios de Apple sería una pulsera equipada con sensores, diseñada para registrar datos de actividad física y salud sin necesidad de incorporar una pantalla. Toda la información recopilada se enviaría directamente al iPhone, que funcionaría como centro de visualización y análisis.
Este formato permitiría a Apple competir en una categoría distinta a la de los relojes inteligentes convencionales. El dispositivo sería más ligero y sencillo, pensado para usuarios que buscan funciones específicas relacionadas con el bienestar y el seguimiento corporal. El concepto recuerda a propuestas como Fitbit Air de Google, que también prescinden de pantalla y delegan la visualización en el smartphone.
Aunque todavía no hay confirmación oficial, la aparición de este proyecto refleja la intención de Apple de diversificar su catálogo y ofrecer alternativas más especializadas.
La posibilidad de un diseño circular
La segunda propuesta en estudio es un Apple Watch con esfera redonda, un cambio radical respecto al formato rectangular que la compañía ha mantenido desde la primera generación en 2014. Este diseño acercaría al dispositivo a la estética de los relojes tradicionales y lo alinearía con otros modelos inteligentes que ya utilizan pantallas circulares.
Sin embargo, esta opción enfrenta desafíos técnicos. Buena parte de la interfaz de watchOS está pensada para pantallas rectangulares, por lo que un cambio de formato implicaría rediseñar elementos clave del sistema operativo. Por ahora, las probabilidades de que este modelo llegue al mercado son menores que las de la pulsera sin pantalla.
Una estrategia de diversificación
La exploración de nuevos formatos llega después de años en los que Apple ha mantenido una estrategia conservadora en el diseño del Apple Watch. Aunque ha introducido variaciones en materiales, tamaños y funciones, la estructura rectangular se ha mantenido como seña de identidad.
La llegada del Apple Watch Ultra supuso un paso hacia una estética más robusta y orientada a usuarios que buscan resistencia y autonomía, pero sin alterar la forma básica del dispositivo. Ahora, la compañía podría ampliar aún más la oferta con productos dirigidos a diferentes segmentos, desde accesorios minimalistas hasta modelos más sofisticados.
Otras ideas en desarrollo
Entre las posibilidades que Apple estudia también aparece un anillo inteligente, una categoría en la que marcas como Samsung y Oura ya tienen presencia. Este tipo de dispositivo permitiría a la compañía competir en un mercado emergente de accesorios centrados en salud y seguimiento personal.
Además, se barajan opciones para ampliar la gama hacia ambos extremos: modelos más avanzados que el Apple Watch Ultra y otros más accesibles que el Apple Watch SE. La estrategia apunta a transformar el Apple Watch en una familia de dispositivos con diseños y funciones diferenciadas, en lugar de mantener un único formato actualizado cada año.
Lo que viene
El próximo paso podría materializarse con el Apple Watch Series 12, previsto para septiembre, que incluiría novedades como un acabado cerámico, material que la compañía dejó de utilizar hace varios años.
Por ahora, ninguna de estas propuestas ha sido confirmada oficialmente. Sin embargo, la información disponible sugiere que Apple está decidida a diversificar su catálogo de relojes inteligentes y explorar formatos que rompan con la tradición. Si los planes avanzan, los próximos años podrían marcar el inicio de una nueva etapa para el Apple Watch, con diseños que se alejen de la identidad visual que ha permanecido prácticamente intacta desde 2014.
