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CAO y empresarios advierten que burocracia frena la economía real

> La falta de diésel deja incierta la siembra de 3 millones de hectáreas en la campaña de verano a nivel nacional.

Bolivia vive con dos relojes que marcan horas distintas. Uno es la economía real, donde un camión detenido cuesta dinero cada hora, una siembra fuera de fecha se pierde entera y una planta sin insumos apaga turnos el mismo día. El otro es el reloj del Estado, en el que un decreto espera su reglamento, el reglamento su resolución y una ley su comisión, de acuerdo con el pronunciamiento de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) y la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco).
El pronunciamiento sostiene que entre ambos se abrió la distancia que explica del por qué esta emergencia se prolonga.
Los empresarios indican que el diagnóstico de la crisis ya lo conocíamos todos hace más de nueve meses y los culpables también, pero seguir repitiéndolo no cambia nada y ya no es excusa, lo que falta no es información, sino es velocidad.
El presidente de la CAO, Klaus Frerking, dijo que la falta de diésel pone en riesgo la cosecha, así como la campaña de verano, que proyecta sembrar 3 millones de hectáreas a nivel nacional.
Ejemplificó que hay 200 mil hectáreas de azúcar, de donde viene el 95% del producto que se consume en el país y el 100% de la producción de etanol, el mismo que está destinado a la mezcla con gasolina.
Por cada litro de etanol se deja de importar un litro de gasolina, apuntó a tiempo de denunciar que los transportistas siguen amaneciéndose en las estaciones de servicios.
Es por ello que plantea que la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) deje de ser un laberinto de trabas, para que las estaciones de servicio puedan vender el diésel importado, por lo que se necesita eliminar la burocracia.
Sugiere declarar emergencia nacional para suspender el pago del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto a la Transacción (IT) por un año, cuya medida facilitaría la compra de combustibles a todos los medianos y pequeños productores.
“Seguimos en las mismas, sin dólares para comprar combustibles, ni el privado ni YPFB pueden ayudar en la solución del problema. Sin precios reales, ningún privado importará, la Madre Teresa no dejó una empresa de combustibles, que compre caro y venda barato”, escribió el analista del sector de hidrocarburos Raúl Velásquez, en su cuenta @RaulVelag.
Asegura que la tercera condición ya se cumple, las carreteras están expeditas para que puedan circular cisternas, ahora faltan las otras dos condiciones que dependen de la gestión gubernamental: dólares (a tipo de cambio de mercado) y precios reales (gasolina y diésel).
El sector del transporte también ya se pronunció al indicar que el Gobierno aplique la libre importación y comercialización de los combustibles, de esta manera saturar el mercado nacional de gasolina y diésel, y abrir la competencia entre empresarios.
Biotecnología
Frerking no sólo reclamó por la falta de diésel, sino también pidió la liberación de la biotecnología con el objetivo de ser más productivos y eficientes, además estar a la par de los países vecinos como Argentina y Paraguay.
En el tema de la tenencia de la tierra, sostuvo que la revisión de la Función Económica de la propiedad no sea cada dos años, sino 10 para acceder a créditos; también piden la liberación plena de las exportaciones mediante una ley, que asegurará al empresario agropecuario la venta de productos al exterior.
Cadenas productivas
Asimismo, a la pregunta de los periodistas sobre sí las cadenas productivas siguen afectadas, el titular de la CAO explicó que estas están en terapia intensiva debido a que el bloqueo de los 53 días rompió las mismas y tomará por lo menos más de un mes en reactivarlas, aunque tendrá un costo doble.
Por ejemplo, el sector porcícola perdió 40% del capital operativo a nivel nacional y alertó que se dejaron de faenar 100 mil cabezas, en comparación con el mismo período del año pasado ante la falta de diésel, no hay transporte que pueda llevar la carne y esta situación influirá en el precio final para todos los bolivianos.
En ese sentido, advirtió que la siembra de arroz sería menos 40% por falta de combustible y señaló que, si no hay diésel en los próximos días, será difícil preparar el terreno para la campaña de verano y cumplir la meta de 3 millones de hectáreas.
Es hora de tomar decisiones y transparentar el precio de los combustibles, sentenció.
Pronunciamiento
El pronunciamiento de la CAO y la Cainco fueron difundidos mediante una conferencia de prensa, por Klaus Frerking y Jean Pierre Antelo, en la ciudad de Santa Cruz, luego de un análisis realizado de la realidad.
“La escasez de combustible y el agotamiento de nuestros campos son el mismo hecho observado desde dos distancias. Uno llega cada mañana al surtidor. El otro llegará en los próximos años, cuando el país que vendía energía deba comprarla con divisas que hoy ya escasean. Quien las trate como dos crisis separadas va a resolver mal las dos. Y hay algo que conviene decir con todas sus letras; el golpe de los cincuenta días de bloqueos no está superado. Hay capital que no volvió, contratos perdidos, mercados ocupados por otros y empresas con la mitad de su personal”, señala el pronunciamiento.
Los empresarios entienden que ordenar la casa toma tiempo, pero preguntan que sí van a ordenarla de verdad o van a hacer tiempo.
“A esta altura, la economía real dejó de tomar los anuncios como verdad. Lo inmediato es el combustible. La norma está firmada, el reglamento salió hace semanas y hoy los surtidores de Santa Cruz reciben apenas el 30% de lo que el departamento necesita”, cuestiona.
El campo consume el 16% del diésel y produce el 70% de los alimentos que Bolivia necesita, hoy el combustible no llega a tiempo. “Exigimos que se simplifique el circuito de autorizaciones y se publiquen los volúmenes despachados por región y por día”, sostienen los empresarios.

Proyecto de ley

En los próximos días voy a presentar una propuesta de ley corta para la libre importación de combustibles, con un 3% de IVA como único impuesto. Los combustibles no estarán obligados a pasar por los tanques de YPFB y su comercialización también será libre, pagando únicamente ese 3% de IVA. Esto fomentará la producción, reducirá los costos de transporte y permitirá acabar con la mafia existente alrededor de YPFB y la ANH.
Con más competencia aumentará la oferta y, con esta propuesta, también se reducirán los costos de transporte y producción, permitiendo que los privados puedan ofrecer combustibles a precios más asequibles para los bolivianos.
La nueva Ley de Hidrocarburos tiene que cambiar de raíz el modelo que nos trajo hasta esta crisis. Es un trabajo que puede durar meses y que debemos construir entre el Legislativo, el Ejecutivo, el sector hidrocarburífero y la sociedad boliviana. Pero no podemos esperar meses para resolver la emergencia. Necesitamos una solución inmediata mientras trabajamos en la reforma de fondo que Bolivia necesita.
Lo he dicho varias veces: YPFB tiene que salir del negocio de los combustibles. El Estado no tiene que importar, almacenar ni comercializar combustible; tiene que dejar que compitan quienes estén dispuestos a hacerlo. Y hay algo más que tenemos que hacer de manera urgente: cerrar la ANH. Se ha convertido en un nido de corrupción alrededor de los combustibles, donde la burocracia y los permisos terminan dando a unos pocos el poder de decidir quién puede importar y quién puede comercializar. Este modelo tiene que terminar.
Hay que abrir el mercado y dejar que los privados importen, almacenen y comercialicen libremente. (Fuente: Branko Marinkovic, @BrankoSCZ)

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