Un poderoso terremoto de magnitud 7,7 sacudió la región de Flores, en la provincia de Nusa Tenggara Oriental, Indonesia.
El epicentro del movimiento telúrico se localizó en el mar, al noroeste de la ciudad de Ende, con una profundidad superficial de entre 10 y 35 kilómetros, lo que elevó la percepción del sismo en la superficie y encendió las alarmas en las comunidades costeras de la zona.
El evento, registrado en las primeras horas del sábado en Indonesia (21:58 UTC del 14 de agosto de 2026), movilizó a centros de monitoreo internacional como el USGS, el EMSC y la agencia local BMKG para evaluar posibles riesgos y eventuales afectaciones.
Indonesia se encuentra ubicada sobre el Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las áreas de mayor actividad geológica y sísmica del planeta.
