Bolivia vive con dos relojes que marcan horas distintas. Uno es el de la economía real, donde un camión detenido cuesta dinero cada hora, una siembra fuera de fecha se pierde entera y una planta sin insumos apaga turnos el mismo día. El
otro es el reloj del Estado, donde un decreto espera su reglamento, el reglamento su resolución y una ley su comisión, de acuerdo al pronunciamiento de la Cámara Agropecuaria del Oriente CAO y la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz.
CAO y Cainco
Señalan que la burocracia se aleja de la realidad y afecta a la economía
ARTÍCULOS RELACIONADOS
- Advertisment -
