El Sistema de Agua Potable Pampahasi tendría una autonomía de 76,8 días, aproximadamente dos meses y medio, si continúa el actual ritmo de consumo y no se adoptan medidas inmediatas de contingencia, según el balance hídrico presentado por el investigador y consultor en Agua y Medio Ambiente José María Herbas Postigo.
El especialista advirtió que la situación representa un riesgo para una población de alrededor de 350.000 habitantes de la zona Sur de La Paz y sostuvo que las medidas de alerta temprana no deben ser descuidadas, principalmente ante las proyecciones climáticas que anticipan condiciones adversas para el abastecimiento de agua.
Herbas explicó que su evaluación toma como referencia el comunicado emitido por Epsas del pasado 10 de agosto, que establece una reserva bruta inicial de 8.193.000 metros cúbicos en los principales embalses del sistema Pampahasi. Sin embargo, señaló que ese volumen no puede considerarse íntegramente disponible para el consumo debido a pérdidas técnicas, físicas y ambientales.
Según el balance presentado, un mínimo del 10% de la reserva, equivalente a 819.300 metros cúbicos, corresponde al denominado “agua muerta”, ubicada en los niveles inferiores de las represas y compuesta por lodos, sedimentos, materia orgánica y volúmenes que no pueden ser extraídos o tratados normalmente sin afectar la infraestructura. Tras este primer descuento, quedarían 7.373.700 metros cúbicos.
A ello se suma un descuento mínimo del 10% por evaporación térmica, calculado en 737.370 metros cúbicos. Con esa reducción, la reserva útil disminuiría a 6.636.330 metros cúbicos.
Herbas atribuyó este riesgo de evaporación a la intensa radiación solar registrada en altura y a las elevadas temperaturas que, de acuerdo con las proyecciones climáticas citadas en su análisis, podrían presentarse como consecuencia de un fenómeno de El Niño de gran intensidad.
El tercer componente corresponde a las pérdidas en la red de distribución, estimadas por el investigador en un mínimo del 30%. Ese porcentaje representaría 1.990.899 metros cúbicos que se perderían antes de llegar a los consumidores debido a fugas en tuberías subterráneas, obsolescencia de la red hidrosanitaria, problemas en la regulación de presiones y conexiones clandestinas.
Después de aplicar esos descuentos consecutivos, Herbas establece una reserva neta útil disponible de 4.645.431 metros cúbicos, equivalente al 56,7% del volumen inicialmente almacenado. El análisis considera las represas Ajuankota, Alto Hampaturi y Hampaturi, que forman parte del sistema que abastece a sectores de la ladera Este y la Zona Sur de La Paz, con alcance hacia Palca y Mecapaca.
El investigador señaló que el Sistema Pampahasi opera actualmente con un caudal de producción de 700 litros por segundo a la salida de la planta de tratamiento. Este volumen equivale a 42.000 litros por minuto, 2.520.000 litros por hora y 60.480.000 litros durante un día completo, es decir, 60.480 metros cúbicos diarios.
Al confrontar esa demanda operativa con los 4.645.431 metros cúbicos de reserva neta útil obtenidos en su balance, Herbas calcula que el sistema tendría una autonomía de 76,8 días manteniendo el actual ritmo de funcionamiento.
El especialista sostuvo que el consumo promedio actual alcanza 150 litros o más por persona al día y advirtió que esta cantidad resulta difícil de sostener frente a un eventual escenario de sequía y reducción de las precipitaciones.
En su evaluación planteó dos escenarios sobre el comportamiento de las reservas. El primero contempla la continuidad de los actuales patrones de consumo, sin una campaña de concienciación, y toma como referencia un uso de 200 litros por persona al día. Bajo esas condiciones, Herbas advirtió que el suministro podría agotarse aproximadamente en dos meses y medio, antes del siguiente ciclo regular de lluvias, lo que obligaría a implementar racionamientos extremos de emergencia.
El segundo escenario propone un consumo eficiente de entre 80 y 100 litros diarios por persona. Herbas señala que, bajo este esquema, la demanda necesaria para atender a los 350.000 habitantes se reduciría a 52.500 metros cúbicos por día.
Según los cálculos expuestos por el investigador, disminuir la salida diaria de 60.480 a 52.500 metros cúbicos permitiría conservar 7.980 metros cúbicos adicionales cada jornada y extender la autonomía del sistema desde los actuales 76,8 hasta 88,5 días. Herbas considera que este margen adicional podría brindar tiempo para la ejecución de obras de interconexión o para la llegada de las primeras precipitaciones.
El consultor también expresó preocupación por las perspectivas meteorológicas y señaló que científicos y especialistas internacionales advierten sobre un fenómeno de El Niño de magnitud histórica, denominado “Súper Niño”, que podría provocar anomalías térmicas de hasta 3,1 grados centígrados por encima de los niveles normales.
Herbas explicó que este calentamiento extraordinario del océano Pacífico ecuatorial altera los patrones de circulación atmosférica y podría traducirse, para el occidente y el altiplano boliviano, en una reducción considerable de las lluvias estacionales y un incremento de las temperaturas promedio.
Advirtió que ambos factores afectarían directamente a los sistemas de almacenamiento de agua, debido a una menor recarga natural de los embalses y una mayor pérdida por evaporación, profundizando el estrés hídrico de la ciudad de La Paz.
Ante este panorama, Herbas planteó medidas inmediatas de ahorro en los hogares. Entre ellas recomendó reducir las duchas a un máximo de cinco minutos y cerrar el grifo mientras se utiliza jabón o champú. Según sus estimaciones, esta práctica permitiría ahorrar hasta 40 litros diarios, tomando en cuenta que una ducha abierta de manera continua puede consumir hasta 20 litros por minuto.
También recomendó efectuar controles permanentes para detectar fugas domésticas, particularmente en inodoros, debido a que una pérdida constante puede desperdiciar cientos de litros durante una semana. Herbas estima que esta acción podría representar un ahorro de hasta 30 litros diarios.
Otra de las medidas planteadas es reutilizar el agua del ciclo de enjuague de las lavadoras para la limpieza de pisos o la descarga de los baños, práctica con la que estima un ahorro de hasta 25 litros al día.
Para el cepillado dental y el afeitado, recomendó evitar mantener abierto el grifo y utilizar únicamente el agua necesaria. Según sus cálculos, esta medida permitiría reducir el consumo hasta en 12 litros diarios.
El especialista también pidió evitar el uso de mangueras con agua potable para lavar vehículos, aceras o fachadas y recomendó realizar esas tareas con baldes y agua reutilizada, con un potencial de ahorro estimado de hasta 60 litros por cada evento.
Herbas sostuvo que las campañas de uso responsable y las declaratorias de emergencia constituyen mecanismos necesarios frente a un escenario climático adverso. Afirmó que las pérdidas físicas y ambientales reducen de manera considerable el volumen inicialmente almacenado y dejan un margen operativo cada vez más limitado.
Finalmente, señaló que la solución estructural requerirá mayor inversión y tiempo para mejorar las redes de distribución y reducir las pérdidas estimadas en un 30%, mientras que la respuesta inmediata depende de la modificación de los hábitos de consumo de la población. Advirtió que actuar antes de que se produzca un desabastecimiento será determinante para evitar que una situación de estrés hídrico derive en una crisis de mayor magnitud.
